La estabilidad interna del Gobierno de Javier Milei enfrenta su momento de mayor tensión tras el avance de las investigaciones contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Mientras el bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados intenta evitar que el funcionario se presente en el recinto para eludir una derrota política, la senadora Patricia Bullrich lanzó una frase que profundizó la interna oficialista. El jefe de ministros, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, se convirtió en un "lastre" para sus propios compañeros de bancada, quienes advierten que su comparecencia ante la oposición podría derivar en una "sangría" legislativa.
La oposición reunió 125 votos en la última sesión para intentar interpelar a Manuel Adorni, quedando a solo cuatro voluntades de alcanzar el quórum necesario para forzar una sesión especial que podría terminar en una moción de censura para removerlo de su cargo.
En una visita a Córdoba, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, se despegó de la estrategia de silencio que mantiene el jefe de Gabinete frente a las denuncias por su patrimonio. Al ser consultada sobre la situación del funcionario, la exministra de Seguridad marcó una distancia personal y profesional: “Es imposible que yo le diga qué hubiera hecho en su lugar. Él recién arranca en política, viene de otro ámbito, trabajó muchos años en lo privado”.
➡️ Patricia Bullrich:
— Al Toque (@altoque_ok) April 10, 2026
"Adorni decidió mantener una posición de silencio. Quizás no tiene el cuero tan duro como lo tengo yo"
Está a nada de decir "¿Adorni? no lo conozco" 👀 pic.twitter.com/GLmx2iBXIE
Sin embargo, la definición más punzante ocurrió cuando comparó su propia trayectoria con la del actual ministro coordinador. “Quizás no tiene el cuero tan duro como lo tengo yo, entonces las cosas pueden afectar”, disparó Patricia Bullrich, sugiriendo una falta de resistencia política por parte de Manuel Adorni para afrontar el escándalo. Aunque la senadora afirmó que el Gobierno nacional no se entromete en cuestiones judiciales, su intervención fue leída como un desplante en medio del hermetismo de la Casa Rosada.
De fondo está una pelea que se viene gestando desde el principio de la administración libertaria. Tanto Patricia Bullrich como Manuel Adorni tienen aspiraciones de pelear por la Jefatura de Gobierno Porteño o por la Vicepresidencia en 2027. Mientras la exdirigente del PRO ganó terreno en lo que va de 2026, el vocero presidencial enfrenta un escenario de supervivencia política.
Dentro del bloque oficialista en la Cámara de Diputados crece la convicción de que la presencia de Manuel Adorni en el recinto el próximo miércoles 29 sería un error estratégico. Ese día es el fijado para que el funcionario brinde su informe de gestión obligatorio, y el propio Javier Milei anticipó su intención de acompañarlo. No obstante, legisladores del oficialismo advirtieron en privado que "sería una locura" llevarlo al recinto porque incluso los aliados podrían quitarle el cuerpo a la defensa.

El temor de los diputados libertarios se fundamenta en los números. En la última votación, la oposición más dura junto a bloques dialoguistas como Provincias Unidas y sectores de la UCR sumaron 125 votos a favor de la comparecencia del funcionario. Este escenario encendió las alarmas, ya que con solo 129 legisladores la oposición puede abrir una sesión especial por fuera de la agenda del Gobierno nacional y poner contra las cuerdas al jefe de Gabinete.
La oposición, liderada por figuras como Paula Penacca de Unión por la Patria, ya no busca únicamente explicaciones, sino que apunta a la remoción directa del funcionario. El mecanismo legal es la moción de censura, una herramienta prevista en el artículo 101 de la Constitución Nacional. Esta permite al Congreso de la Nación interpelar al jefe de Gabinete y, mediante el voto de la mayoría absoluta de los miembros de cada cámara, destituirlo de su cargo.
Los puntos que la oposición reclama aclarar incluyen:
Mientras la tensión política escala en el Congreso de la Nación, la causa judicial que instruye el fiscal Gerardo Pollicita avanza con medidas de alto impacto. El juez federal Ariel Lijo ordenó el levantamiento del secreto bancario y fiscal sobre el funcionario, su esposa Bettina Angeletti y la firma AS Innovación Profesional. Esta medida permitirá a los investigadores revisar todos los depósitos, transferencias y consumos de tarjetas de crédito desde el 1 de enero de 2022 hasta la actualidad.

La Justicia busca reconstruir un flujo de gastos estimado en 90.000 dólares realizados en efectivo o bajo esquemas de hipotecas sin interés. La escribana Adriana Nechevenko, quien intervino en las operaciones inmobiliarias, ya declaró como testigo y confirmó que la compra del inmueble en la calle Miró se cerró con una hipoteca de 200.000 dólares cedida por dos jubiladas. El fiscal también citó al constructor Matías Tabar, encargado de las refacciones en el country Indio Cuá, para que entregue presupuestos y registros de mensajes de WhatsApp con el matrimonio.
El conflicto estalló en agosto de 2025, tras la difusión de videos que mostraban al entonces vocero presidencial abordando vuelos privados suntuosos que no coincidían con sus ingresos declarados de aproximadamente 3 millones de pesos mensuales. A esto se sumó la revelación de propiedades no incluidas en sus declaraciones juradas de acceso público ante la Oficina Anticorrupción.

A pesar de que el apoyo de Javier Milei y su hermana Karina Milei hacia el funcionario parece mantenerse sólido, la estrategia de enmudecer al vocero para que el tema desaparezca de la agenda no ha dado resultados. Al contrario, el aislamiento de Manuel Adorni dentro del propio gabinete -donde ya no se muestra en actos públicos junto a la secretaria general de la Presidencia- refuerza la percepción de un funcionario cuya continuidad depende exclusivamente de la voluntad presidencial y no del respaldo de su fuerza política.
TM