La forma de estacionar en la vía pública de la provincia de Córdoba experimentará un cambio estructural tras la sanción de una reforma al Código de Convivencia. La nueva normativa busca ordenar el espacio urbano mediante la digitalización de los pagos y la prohibición de actividades no autorizadas. A partir de este cambio, los conductores ya no deberán entregar dinero en efectivo a los cuidacoches, quienes pasarán a cumplir un rol de verificación a través de herramientas tecnológicas.
La ley establece un marco general que prohíbe la actividad de los denominados "naranjitas" y limpiavidrios, a menos que cuenten con una autorización expresa de cada municipio. El objetivo principal es brindar seguridad a los vecinos y evitar situaciones de extorsión o reclamos de tarifas indebidas en la calle. Las sanciones para quienes incumplan la norma incluyen desde trabajo comunitario hasta días de arresto efectivo.
El dato clave del nuevo sistema es la eliminación total del dinero en mano: el estacionamiento se gestionará mediante una aplicación móvil y los cuidacoches habilitados cobrarán una comisión de lo recaudado digitalmente, perdiendo la potestad de exigir pagos directos a los automovilistas.
El modelo propuesto se basa en una actualización tecnológica que desplaza el cobro manual hacia una plataforma digital. Los conductores deberán utilizar una aplicación en sus teléfonos celulares para activar el tiempo de estacionamiento y realizar el pago correspondiente. Este esquema permite una trazabilidad total de los fondos y evita la discrecionalidad en los montos solicitados.
En este nuevo contexto, la función de los cuidacoches habilitados se transforma. Según explicó el concejal Marcos Vázquez, su tarea será "verificar que los automovilistas activen la aplicación". Ya no actuarán como recaudadores directos, sino que recibirán un porcentaje de lo que el sistema registre a través de la cooperativa a la que pertenezcan.
Para evitar confusiones y estafas, el municipio implementará un sistema de identificación visual y digital. Los trabajadores que formen parte del sistema legal dejarán de usar el tradicional chaleco naranja para pasar a una indumentaria de un color diferente, el cual aún debe ser definido por las autoridades municipales.

Además de la vestimenta, cada trabajador portará un código QR personal. Este código permitirá a los conductores y a la Policía de Córdoba verificar en tiempo real los siguientes datos:
La reforma sancionada por la Legislatura de la Provincia de Córdoba es tajante respecto a la informalidad. La actividad de los limpiavidrios queda expresamente prohibida en todo el territorio provincial. Por su parte, los naranjitas que operen sin autorización municipal o fuera del sistema cooperativo serán considerados infractores.
El concejal Vázquez fue contundente sobre el destino de quienes no se adecuen: "Lo ilegal, lo que está al margen de la nueva normativa, van a tener un destino claro y que es el calabozo".
La aprobación de la ley no fue unánime y generó posiciones encontradas en el recinto legislativo. El oficialismo logró 51 votos a favor, contando con el apoyo de sectores del radicalismo y el socialismo que unificaron criterios. Sin embargo, 19 legisladores votaron en contra.
Desde la oposición, el legislador Gregorio Hernández Maqueda cuestionó la norma por considerarla insuficiente. Sostuvo que se trata de una "ley trucha" porque, a su entender, no elimina el problema de fondo sino que valida a las cooperativas existentes. Por otro lado, el legislador Bernardo Knipscheer votó en contra con un argumento social, afirmando: "Donde ven a un delincuente, yo quiero seguir viendo a un cordobés que se cayó del sistema".
Tras la sanción provincial, se abre una etapa de adecuación técnica y legal. El Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba, así como los de otras localidades, cuentan con un plazo de 30 días para adaptar sus ordenanzas locales al nuevo Código de Convivencia.
En la capital provincial, el debate se trasladará a la Comisión de Servicios Públicos el próximo martes. Allí se definirán los requisitos finales para las cooperativas y el funcionamiento de la aplicación móvil. Actualmente existen ocho cooperativas autorizadas (como CBA, Aparcar y Tosco Vive) que agrupan a unos 325 asociados, pero se estima que hay cerca de 1.500 personas trabajando de manera informal que deberán optar por la regularización o la capacitación en otros oficios.
TM