Comodoro Rivadavia se vio conmocionada por una masiva movilización que recorrió las calles céntricas para exigir justicia por Ángel López. El pequeño de apenas cuatro años que falleció recientemente en circunstancias que la Justicia investiga bajo la carátula de presunto homicidio, generando una profunda indignación social.

Familiares, vecinos y allegados se concentraron en la plaza principal y marcharon hacia la sede de la fiscalía local con velas y pancartas. Durante el trayecto, los manifestantes expresaron su repudio hacia las autoridades judiciales mediante cánticos, exigiendo celeridad en la investigación y el castigo efectivo para los responsables del hecho.
Lorena Andrade, madrastra del niño, realizó declaraciones contundentes ante la prensa y señaló directamente a la madre biológica y a su pareja actual. Según Andrade, el menor perdió la vida mientras estaba bajo el cuidado de los sospechosos, quienes habrían intentado evitar la autopsia correspondiente tras el fallecimiento del menor.

La investigación judicial tiene como principales sospechosos a Mariela Altamirano y Maicon González, debido a que el cuerpo de Ángel presentaba diversos traumatismos. Por su parte, la defensa de la madre sostiene que el niño sufrió una descompensación repentina, versión que se contrapone con los primeros informes sobre las lesiones detectadas.
El caso reavivó la polémica sobre las decisiones del Juzgado de Familia local, que había ordenado un proceso de revinculación entre el niño y su madre biológica. Cabe destacar que Ángel vivía con su padre, pero fue entregado a Altamirano por orden judicial pese a un historial previo de abandono denunciado por la familia.

Durante la manifestación, la comunidad también recordó otros crímenes recientes que permanecen en la memoria colectiva, como los de Valeria Schwab y Diego Serón. El pedido de justicia se unificó en un solo reclamo contra la impunidad y por la protección de las infancias ante situaciones de vulnerabilidad extrema en la provincia.