El gobierno no logra salir de la agenda pesimista. Fue otra semana a la defensiva. Las sospecha por la situación patrimonial de Manuel Adorni generan un desgaste por goteo. Javier Milei, por ahora, lo sostiene.
En el plano económico, el presidente reconoció que el primer trimestre fue "difícil" y pidió "paciencia". Pero, en paralelo, se apoyó en algunos datos para dejar esperanza. Es un equilibrio complejo: mostrar empatía sin caer en una mirada pesimista.
La aprobación a la reforma de la Ley de Glaciares fue el aire fresco del gobierno en la semana. A nivel parlamentario, goza de mejor salud respecto al año pasado.
Javier Milei y los gobernadores cordilleranos celebraron la aprobación de la reforma a la Ley de Glaciares, una modificación que, en términos concretos, introduce dos cambios centrales: mayor flexibilidad para habilitar actividades mineras en zonas antes restringidas y una ampliación del poder de decisión de las provincias sobre esos territorios.
Como ya había ocurrido en el debate original de 2010, la discusión volvió a girar en torno a la dicotomía entre ambiente y producción. “Vienen por el agua”, advertía Elisa Carrió en aquel entonces para justificar su apoyo a la norma. Con matices, ese mismo tono fue retomado ahora por el kirchnerismo, aunque con una impronta más cercana a consignas de izquierda.
En contraposición, el peronismo de las provincias cordilleranas acompañó de forma mayoritaria los cambios impulsados por el oficialismo, lo que dejó en evidencia, una vez más, la distancia entre las agendas del AMBA y del interior. Esa tensión interna representa una señal de alerta para Axel Kicillof, que busca ampliar su base política pero se enfrenta a posturas que, en este tema, parecen difíciles de conciliar.
El dato más llamativo del debate fue el corrimiento ideológico de los distintos espacios. Mientras el kirchnerismo adoptó argumentos similares a los de Carrió en 2010, La Libertad Avanza retomó planteos que Cristina Kirchner había sostenido en 2008, cuando vetó la primera versión de la ley: la defensa de la autonomía provincial sobre los recursos naturales y la necesidad de no limitar la actividad productiva. Estos enroques reflejan, también, el oportunismo de una dirigencia que se adapta al clima de opinión dominante.
En cualquier caso, en medio de un contexto complejo en varios frentes, el Gobierno logró anotarse un triunfo legislativo y apuesta a sostener la inercia positiva en el Congreso con nuevos proyectos.
Acá, acá y acá reflejamos algunas perlitas del debate 2010, y acá, acá, acá y acá analizamos el presente.
La semana fue particularmente dura para los usuarios del transporte público en el AMBA. Menos frecuencias, unidades colapsadas y la misión imposible de hallar un asiento libre volvieron a poner en evidencia los problemas estructurales del sistema.
Las empresas de colectivos sostienen que el costo técnico del boleto ronda los 2.100 pesos. La actual gestión modificó el esquema de financiamiento: redujo subsidios y trasladó mayor peso a la tarifa. Sin embargo, el incremento aplicado hasta ahora no alcanza para cubrir ese costo.
A esto se suma un factor que las compañías suelen señalar como crítico: el alto porcentaje de pasajeros que viajan con tarifas reducidas o sin abonar el valor pleno, como jubilados, estudiantes, personas con discapacidad o beneficiarios de la AUH. Esto impacta en la recaudación real por pasajero.
El resultado de esta ecuación es previsible: menor frecuencia, deterioro de la flota y tensiones salariales. No hay magia. En esta oportunidad, la suba del gasoil actuó como el detonante. En un esquema tan frágil, cualquier shock externo se convierte en una amenaza inmediata.
Aquí, aquí, aquí y aquí algunas notas sobre el tema.

Las dudas en torno al patrimonio de Manuel Adorni siguen ocupando el centro de la escena. A más de un mes de las primeras revelaciones, el tema no pierde fuerza. Esta semana, el foco estuvo puesto en la particular escribana y en Hugo Morales, exjugador de Lanús y anterior propietario del departamento en Caballito adquirido por el funcionario.
Javier Milei lo sigue bancando, pero el desgaste es permanente. Las encuestas reflejan un deterioro en la imagen del jefe de Gabinete, que actúa como una mancha venenosa para toda La Libertad Avanza.
De todos modos, el impacto no se explica únicamente por este episodio. El Gobierno enfrenta un contexto económico complejo, con dificultades marcadas en sectores clave como la industria, la construcción y el comercio. Acá, acá y acá algunas notas del derrotero de Adorni y su impacto.
Al mismo tiempo, en la Casa Rosada se aferran a señales que alimentan el optimismo a mediano plazo: una posible desaceleración de la inflación en abril, el ingreso de divisas por la cosecha gruesa, la continuidad en la compra de dólares por parte del Banco Central y una tasa de interés en descenso. La expectativa es que estos factores permitan reactivar la actividad en los próximos meses y cambiar el tono de una agenda que, por ahora, sigue dominada por noticias adversas.