El Gobierno porteño puso en marcha un ambicioso proyecto para restaurar la histórica casona del Jardín Botánico, un ícono de casi 150 años de antigüedad. La intervención busca recuperar el esplendor del edificio revestido en ladrillos rojizos, adaptándolo para que vecinos y turistas puedan disfrutarlo con estándares modernos de confort.
La obra contempla una restauración profunda tanto en el interior como en el exterior del inmueble, abarcando la planta baja, el primer piso y la azotea. Los trabajos incluyen la limpieza de fachadas, el sellado de juntas y la recuperación de la histórica escalera, respetando los materiales originales de este símbolo del paisaje urbano porteño.

Un eje central del plan es la accesibilidad, garantizando que todas las personas puedan recorrer las instalaciones sin barreras arquitectónicas. Para ello, se instalará un ascensor interno y se construirán rampas de acceso en cada una de las torretas del edificio, complementando los nuevos sanitarios adaptados inaugurados recientemente.
El proyecto también prevé una reorganización de los espacios internos para mejorar su funcionalidad y la renovación total de la iluminación. En la planta alta se incorporará nuevo mobiliario y se creará un área de café, diseñada para fomentar el encuentro y la permanencia de los visitantes dentro del pulmón verde.

Construida en 1881, la casona fue proyectada por el ingeniero Jordan Wysocki bajo la visión de Domingo Faustino Sarmiento para jerarquizar el parque. Con sus característicos torreones que remiten a un castillo inglés, el edificio fue la oficina central de Carlos Thays durante su gestión en la Dirección de Paseos.
Las tareas técnicas incluyen la desinfección de maderas, la reposición de herrajes antiguos y el recambio de vidrios en las carpinterías originales de puertas y ventanas. Estas acciones buscan preservar la identidad histórica del sitio, asegurando que su estructura soporte el uso intensivo que demanda uno de los paseos más visitados.

"Este increíble espacio verde es considerado uno de los mejores jardines botánicos del mundo y es una obligación para nosotros preservarlo. La casona es otro lujo arquitectónico e histórico y es un honor hacernos cargo de su recuperación”, afirmó el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi.