A un año de anunciado el préstamo del FMI al Gobierno de Javier Milei, ¿qué balance puede hacerse del acuerdo?
El viernes 11 de abril de 2025, el Ministro de Economía, Luis Caputo, anunció en una conferencia de prensa, junto con Santiago Bausili, titular del Banco Central, un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
En ese marco, el FMI le otorgó a la Argentina de Milei un nuevo préstamo de USD 20.000 millones, de los cuales USD 12.000 millones se desembolsaron de manera inmediata, y el resto a medida que el país vaya cumpliendo con las revisiones previstas.
A su vez, ese mismo día se anunció un nuevo esquema cambiario y la flexibilización del cepo cambiario, centralmente liberando la restricción a la compra de dólares para las personas humanas.
El nuevo esquema cambiario dejaba atrás las devaluaciones mensuales (crawling peg) al 1%, para pasar a un sistema de flotación entre bandas: entre $1.000 y $1.400, que se irían ampliando al 1% mensual.
Dicho esquema sigue vigente, pero con modificaciones: desde comienzos de año, la actualización de las bandas se realiza en base a la inflación del mes anterior. Hoy, el piso de la banda se ubica en $834,94 y el techo, en $1.671,07.

El 11 de abril de 2025, el dólar minorista se comercializó en promedio a $1.078,4. Un año después, el tipo de cambio aumentó 27% y se ubica en $1.373,9.
El pico máximo en términos nominales fue el 24 de octubre de 2025, a $1.485,92, un 28% por encima del 11 de abril.
El momento de mayor tensión cambiaria se dio en las vísperas de las elecciones legislativas del año pasado, cuando el dólar tocó el techo de la banda y el BCRA debió vender USD 1.100 millones en tres ruedas.
De haber persistido el esquema de crawling peg, el tipo de cambio estaría hoy en $1.215, sólo 12,7% por encima del nivel inicial.
Caputo se comprometió con el FMI a terminar el 2025 con un superávit fiscal de $10,88 billones. Dicha meta fue cumplida con creces, alcanzando un resultado positivo por $11,77 billones.

Sin embargo, el propio Fondo ha destacado en sus reportes el déficit que implicaría contabilizar los intereses capitalizados en las LECAP y BONCAP, uno de los instrumentos predilectos del actual gobierno, para esconder los intereses de la deuda debajo de la alfombra.
El “talón de Aquiles” del programa ha sido la meta de acumulación de reservas. Sistemáticamente, el gobierno de Milei ha incumplido esa pauta acordada con el Fondo.
Según los criterios establecidos por el FMI en el acuerdo 2025, las reservas netas debían ubicarse, a marzo de 2026, USD 1.500 millones por debajo de diciembre de 2024. Sin embargo, el BCRA perdió constantemente divisas, hasta situarse USD 14.500 millones por debajo.
Es decir, el gobierno incumplió la meta por unos USD 13.000 millones, pese a que el FMI redujo la meta original unos USD 5.500 millones.

Al igual que en junio y diciembre de 2025, el BCRA no alcanzó el nivel de reservas que se había acordado con el Fondo.
Al día de hoy, continúa siendo el foco principal de las negociaciones con el organismo, que resta desembolsar USD 6.000 millones.
En gran parte, la dificultad del BCRA de acumular reservas se centra en el levantamiento de la restricción a la compra de dólares por parte de las personas físicas. Desde abril de 2025, la formación de activos externos, denominada “fuga de capitales” alcanzó los USD 37.732 millones.
