El Aeropuerto Internacional Gobernador Horacio Guzmán de Jujuy fue escenario de un episodio insólito y grave este sábado, cuando el futbolista Emiliano Endrizzi, integrante de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, gritó la palabra “bomba” dentro de un avión de la empresa Flybondi minutos antes del despegue.
El comentario generó pánico inmediato entre los pasajeros y la tripulación, que debieron evacuar la aeronave mientras se activaban los protocolos de seguridad. El jugador de 32 años fue esposado y retirado del avión por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
La situación provocó la suspensión del vuelo FO5181 y el cierre temporal de la terminal aérea, lo que derivó en demoras y cancelaciones que afectaron a más de 1.200 pasajeros, según informó la compañía aérea.
Endrizzi, que se desempeña como defensor lateral izquierdo, se prestaba a viajar junto al plantel del “Lobo” para disputar el partido frente a Agropecuario de Carlos Casares por la Primera Nacional. El episodio dejó al equipo sin traslado y generó un fuerte malestar institucional.
El futbolista enfrenta cargos por “intimidación pública”, un delito que contempla penas severas en el Código Penal argentino. La Justicia deberá determinar si su accionar fue una broma irresponsable o una amenaza deliberada.
Desde la dirigencia de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, el presidente Walter Morales confirmó que se analiza rescindir el contrato del jugador por su conducta “inaceptable”, que no solo afectó al plantel sino también a la imagen del club. Además, la institución publicó un comunicado en sus redes sociales donde explica lo sucedido y deja "expresamente aclarado" que se trató de una "manifestación de carácter estrictamente individual, ajena a los valores y a la conducta que promueve la institución".
Además, el club manifestó su "total disposición a colaborar con las autoridades para el pronto esclarecimiento de los hechos, y se mantiene a la espera de las decisiones que se adopten, a fin de evaluar, en su caso, las medidas internas que pudieran corresponder".
El caso de Endrizzi, con pasado en Instituto de Córdoba e Independiente Rivadavia de Mendoza, se convirtió en un escándalo nacional y abre un debate sobre la responsabilidad de los deportistas en situaciones públicas. Lo que intentó ser un chiste terminó en un hecho con consecuencias legales, deportivas e institucionales.