La semana que transcurrió no trajo buenas noticias para la economía argentina ni para el gobierno de Javier Milei. La inflación se aceleró en marzo, y el dato de CABA confirma esa tendencia, el costo de vida aumenta, a un ritmo mayor que los salarios, deteriorando el poder adquisitivo. Así, por caso, cada vez se pueden comprar menos kilogramos de carne con un sueldo estable. Esto lleva a las familias a endeudarse para poder afrontar los gastos básicos, pero esa rueda empieza a deteriorarse: cada vez más hogares dejan de pagar sus créditos. Además, 2 de los sectores más intensivos en trabajo siguen sin encontrar piso, previendo mayor pérdida de empleos.
La inflación porteña volvió a acelerar en marzo: con aumentos promedio del 3%, cuatro décimas por encima del 2,6% de febrero. El transporte y la educación lideraron la suba de precios en CABA.
Acumula así en el primer trimestre una suba del 8,9%. Por su parte, en la comparación interanual, la inflación alcanzó el 32,1%.

Los precios estacionales fueron los que trajeron calma en marzo, con una baja del 4,5%. Así, le restaron 0,34 puntos porcentuales al índice general en el tercer mes del año.
Del otro lado, los regulados traccionaron al alza: promediaron una suba de precios de 6,5%, empujados principalmente por aumentos en las escuelas, los combustibles y las tarifas de transporte público.
Por su parte, la relativa buena noticia la trajo la inflación núcleo, que fue del 2,7%, 0,4 puntos porcentuales menos que en febrero.
En marzo, la canasta básica alimentaria en CABA subió 2,9%, hasta $814.709 para una familia de 4 integrantes.
Por su parte, la canasta básica total, trepó 3,4%, ubicando la línea de pobreza en $1.489.829 sin considerar el alquiler de la propiedad en la que habitan.
Para ser clase media, en cambio, es preciso generar ingresos por más de $2.342.860,80.

Las carnes subieron fuerte de precio en marzo. El pollo lideró el alza junto con la carne vacuna, mientras que el cerdo se mostró más contenido, de acuerdo con los datos provistos por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
En el AMBA, el pollo ascendió 10,9% en marzo hasta alcanzar los $4.822 el kilo. Acumula así una variación interanual de 49,1%.
Poco por detrás, la carne vacuna aumentó 10,6% y se ubicó el $18.564 en promedio. Algunos cortes, como la picada común, treparon 20,4%. En el año, exhibió una suba significativa, del 68,6%, más que duplicando la inflación general.
En cambio, el cerdo subió 6,3% hasta los $8.944. En términos interanuales, muestra la menor suba con un 28,1%.
Entre el aumento de precios del asado y el retraso de los salarios, la relación entre ambos indicadores se encuentra cerca de su peor nivel. En enero de 2026, con un salario estable se compraban sólo 83,7 kilogramos de asado.
Un año atrás, en cambio, un salario estable compraba 106,7 kg. Es decir, se redujo 21% el poder adquisitivo en asado. El pico más bajo desde el 2003 fue enero de 2024, con tan solo 78,6 kg de asado. Enero de 2026 se ubica sólo 7% por encima de ese mínimo.

Según un informe de la Consultora 1816, basado en datos del Banco Central (BCRA), el endeudamiento irregular de los hogares alcanzó el 11,2% en febrero, desde el 10,6% registrado en enero.
El dato no es menor: se trata del nivel más alto desde 2004. Para dimensionarlo, en octubre de 2024 la mora era de apenas 2,5%, lo que implica que en poco más de un año se multiplicó por más de cuatro veces.
El fenómeno no es exclusivo de las familias. En el caso de las empresas, la mora también mostró un leve incremento, al pasar de 2,8% a 2,9%. En tanto, el total del crédito al sector privado subió de 6,4% a 6,7%.
En el segmento de entidades no financieras, la mora de los hogares ya alcanzó el 29,9% en febrero, con un salto de más de dos puntos en un solo mes. Este segmento representa cerca del 17% del total de préstamos a familias.

Los datos de INDEC correspondientes al mes de febrero confirmaron que la industria y la construcción no encuentran piso en el gobierno de Javier Milei.
No es casualidad que entre ambos sectores perdieron, desde noviembre de 2023, más de 125 mil puestos de trabajo: el 64% de la caída total del empleo privado registrado.
En febrero de 2026, el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) registró una caída del 8,7% interanual, mientras que en la comparación contra enero la variación también fue negativa: -4%.
El de este año, resultó el peor febrero de la serie (desde 2016) para la industria manufacturera, incluso por debajo del 2024, tras la mega devaluación de la gestión libertaria.

Así, en el primer bimestre del año acumula un retroceso de 6% respecto al mismo período de 2025 y de 11% en relación a 2023.
Con este derrumbe, la industria borró los rebotes de diciembre y enero, y volvió a niveles de junio de 2024.
Por su parte, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mostró en febrero un retroceso del 0,7% respecto al mismo mes de 2025 y de 1,3% en relación a enero.
De este modo, acumula un primer bimestre de un leve rebote de 0,3% pero que ubica al sector en un nivel 22,6% por debajo de 2023.
