La Legislatura de Tucumán decidió frenar la restauración de su histórico edificio y redirigir esos fondos a obras hídricas, en una medida que combina urgencia estructural con una fuerte señal política sobre las prioridades del momento. La decisión fue confirmada por el vicegobernador Miguel Acevedo, quien argumentó la necesidad de avanzar en soluciones concretas frente al problema de las inundaciones.
El cambio implica la suspensión del llamado a licitación para intervenir el inmueble ubicado en avenida Sarmiento 655, cuyos trabajos estaban previstos como parte de un plan de puesta en valor del patrimonio institucional. En su lugar, los recursos serán destinados al desarrollo del Plan Hídrico Estratégico, una iniciativa clave para mitigar anegamientos en distintos puntos de la provincia.
“Desde la Legislatura vamos a aportar los fondos que sean necesarios”, aseguró Acevedo, al justificar la decisión. El funcionario remarcó que la prioridad está puesta en definir y ejecutar obras estructurales que permitan reducir el impacto de las lluvias y mejorar la capacidad de respuesta ante eventos climáticos extremos.
La medida refleja un cambio de enfoque en la asignación de recursos públicos. En lugar de avanzar con la restauración del edificio legislativo, el gobierno provincial optó por concentrar fondos en infraestructura crítica, en un contexto donde las inundaciones se convirtieron en una de las principales preocupaciones.
𝗖𝗮𝘀𝗮 𝗱𝗲 𝗚𝗼𝗯𝗶𝗲𝗿𝗻𝗼 | En el marco de la difícil situación que atravesaron muchas localidades de nuestra provincia por las intensas lluvias e inundaciones, dimos un paso más en el acompañamiento a las familias tucumanas, con una respuesta concreta para aliviar el… pic.twitter.com/4HcjdYFBwA
— Osvaldo Jaldo (@OsvaldoJaldo) April 10, 2026
El Plan Hídrico Estratégico busca ordenar y ampliar la red de drenaje, optimizar canales y prevenir desbordes, especialmente en zonas urbanas vulnerables. Según explicó Acevedo, la intención es completar primero el diseño integral del plan antes de retomar cualquier proyecto vinculado al edificio histórico.
La decisión también abre un debate político: mientras el oficialismo plantea una lógica de prioridades frente a la emergencia, sectores críticos advierten que la suspensión de obras puede responder a restricciones presupuestarias más amplias. En ese cruce, la Legislatura se convierte en actor directo de la política de gestión, no solo en su rol institucional, sino también en la administración de recursos.