El Gobierno nacional dispuso un fuerte incremento en los sueldos de ministros, secretarios y subsecretarios que alcanza hasta el 123% en los primeros meses del año, revirtiendo el congelamiento salarial que regía para la alta función pública. La medida, formalizada a través del decreto 931/2025, publicado en enero de 2026, impacta de lleno en la estructura jerárquica del Estado y reavivó la polémica por la brecha entre los ingresos oficiales y los del resto de la sociedad.
La actualización implicó una rápida escalada de los salarios. Un ministro que en diciembre percibía alrededor de $3,5 millones pasó a cobrar más de $7 millones en enero y superará los $8 millones en los meses siguientes, según la evolución prevista en las liquidaciones oficiales.

El incremento no se limitó a la primera línea: secretarios y subsecretarios también vieron duplicados sus ingresos en el mismo período, consolidando una recomposición homogénea en toda la cúpula del gobierno. La decisión marcó el fin de la política de salarios congelados que el propio Gobierno había sostenido como parte de su discurso de austeridad.
El argumento oficial giró en torno a la necesidad de “actualizar” los ingresos de los funcionarios para adecuarlos a la inflación y mantener niveles competitivos en la gestión pública. Sin embargo, la medida generó críticas por el contraste con el ajuste aplicado sobre jubilaciones, programas sociales y salarios del sector privado. Lo llamativo es que hace apenas dos semanas, Luis Caputo dijo en televisión que pensar en un aumento para beneficiar a los jubilados era un "lujo" que ponía en riesgo al equilibrio fiscal.
Lejos de ser un hecho aislado, los aumentos en los sueldos de ministros y altos funcionarios en contextos de crisis tienen antecedentes recientes. A comienzos de 2010 el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner quedó en el centro de las críticas, al conocerse que hubo recomposiciones salariales que beneficiaron a altos funcionarios, siempre por encima de la inflación. Se habló en ese momento de incrementos del 92% en 2007 y un 62% en 2008.

En diciembre de 2018, el gobierno de Mauricio Macri anunció un “descongelamiento” para aumentar en un 25% los sueldos de los ministros. En 2020 la pandemia de COVID-19 obligó a la gestión de Alberto Fernández a decretar congelamientos iniciales, que posteriormente fueron objeto de recomposiciones, cuando la amenaza sanitaria comenzó a ceder.
