Un video de presentaciones y cursos de coaching ontológico atribuidos a Bettina Angeletti, esposa de Manuel Adorni, comenzó a circular en redes y medios, generando repercusión por el tono y el contenido de las exposiciones. Las imágenes muestran fragmentos de capacitaciones vinculadas al mundo organizacional, con discursos centrados en liderazgo, comunicación y clima laboral, en línea con las prácticas habituales de esta disciplina.
El material, que también incluye piezas promocionales de su actividad profesional, volvió a poner el foco sobre el perfil de la pareja del funcionario y su inserción en el ámbito privado. En algunos de esos contenidos se la presenta brindando servicios de formación y asesoramiento, con propuestas dirigidas a empresas y equipos de trabajo.
“La comunicación no se trata solo de transmitir información, sino de asegurarse de que el mensaje se comprenda y escuchar activamente a todos los miembros. Hablar con claridad y escuchar con atención no es opcional, es lo que permite que un equipo trabaje unido, resuelva problemas y alcance sus metas de manera consistente” dice Angeletti en un tramo del material.
En las últimas semanas, Angeletti estuvo en boca de la prensa por haber acompañado a su esposo, Manuel Adorni, en un viaje oficial a Nueva York sin que hayan quedado claros los motivos de su presencia, ni quién se hizo cargo de pagar su pasaje y estadía en el país del norte. A partir de la difusión de las imágenes, la diputada nacional Marcela Pagano dio a conocer que la consultora +B –propiedad de Angeletti- prestó servicios de coaching a YPF (dos charlas en 2024 y una en 2025) a cambio de $ 6.370.000.
La difusión del video se da en un contexto de creciente escrutinio público sobre figuras cercanas al gobierno. Si bien el coaching ontológico es una actividad extendida en el ámbito corporativo —basada en herramientas de comunicación y desarrollo personal—, desde la oposición cuestionan la verdadera razón del contrato y creen que podría existir un hecho ilícito bajo la apariencia de un acto legal. El hecho se investiga en el Juzgado Federal Nº 11, a cargo de Ariel Lijo.
En ese marco, el episodio se suma a una serie de polémicas recientes que rodean al entorno del funcionario, y vuelve a poner en discusión los límites entre la actividad privada y la exposición pública cuando se trata de figuras vinculadas al poder político.