13/04/2026 - Edición Nº1161

Sociedad


Solidaridad y esperanzas

“Hay que estar donde la tierra duele”: el mensaje del Superhéroe Argentino

12/04/2026 | En El Living de NewsDigitales, el héroe nacional explicó por qué define su tarea como trabajo humanitario. Sus visitas a hospitales y zonas de emergencia.



Durante su visita a El Living de NewsDigitales, el Superhéroe Argentino dejó en claro que su tarea va más allá de la solidaridad y se inscribe en un plano más profundo. “Yo hago trabajo humanitario”, afirmó, y explicó que ese concepto implica estar presente en situaciones extremas, comparables con “zonas de desastres naturales” o incluso “otros campos de batalla”, donde -según describió- muchas familias libran diariamente una lucha por la vida.

Al repasar sus inicios, el entrevistado sostuvo que el proyecto nació de una reflexión personal sobre el verdadero significado de ser un superhéroe.Un superhéroe es un hombre o una mujer que se pone un traje y sale a proteger a los más vulnerables”, expresó, aunque aclaró que con el tiempo entendió que “el traje no hace al héroe, lo hacen sus acciones y sus decisiones”. A partir de esa idea, decidió construir su propia identidad: “El héroe no era el traje, era Damián”.

En ese camino, explicó que el uniforme cumple un rol clave como herramienta de comunicación. “El traje es un potenciador del mensaje”, aseguró, y ejemplificó que no genera el mismo impacto ayudar a alguien de manera anónima que hacerlo caracterizado, ya que “inspira más a la sociedad de otra manera”.

Uno de los ejes centrales de su trabajo son las visitas a hospitales, en los que -según remarcó- la responsabilidad es enorme. “Estoy trabajando con personas en estado de vulnerabilidad, tanto físico como emocional”, señaló, y agregó que su labor no se limita a niños, sino que también incluye adultos y otros espacios como escuelas o zonas con necesidades urgentes.

En ese contexto, destacó el valor de los pequeños gestos en momentos críticos. “Cuando lográs que un niño sonría en un momento tan difícil… imaginate lo que es para ese papá ver eso”, reflexionó, al tiempo que subrayó la importancia de la empatía: “Hay que estar en el zapato del otro”.

Su tarea también lo llevó a intervenir en situaciones de emergencia, como los incendios forestales en el sur del país. “Un héroe tiene que estar donde la tierra duele”, afirmó, y recordó que en esos escenarios acompañó tanto a brigadistas como a familias afectadas. “Hay que estar en los lugares donde la patria grita dolor y no mirar para otro lado”, agregó.

En relación a su organización, explicó que el Club de Héroes está conformado por un equipo de voluntarios que trabajan de manera coordinada. “Hay fotógrafos, camarógrafos, personas que me asisten… esto no lo hago solo”, destacó. Además, fue enfático respecto a uno de sus principios: “Yo no cobro por mis visitas, jamás. Va en contra de mis valores”.

Durante la entrevista también compartió experiencias que lo marcaron profundamente. Entre ellas, recordó a un niño que lo bendijo y le dijo: “Yo vi a Dios y sé que lo voy a volver a ver dentro de poquito”, una frase que -según admitió- lo impactó profundamente. También relató su acompañamiento a personas en sus últimos momentos, destacando la dificultad emocional de esas situaciones.

Consultado sobre cómo logra sostenerse frente a ese nivel de exposición, fue contundente: “El día que no me afecte o no me conmueva, es el día que tengo que colgar mi capa”. Sin embargo, aseguró que encuentra la fortaleza para continuar: “Tengo un don… el de poder levantarme al día siguiente y volver a hacerlo”.

En otro tramo de la charla, Damián expresó su preocupación por la realidad social. “Me duele ver gente revolviendo la basura para comer”, afirmó, y sumó: “Me duele ver a los jubilados cómo sobreviven”. Frente a ese panorama, llamó a una mayor conciencia colectiva: “Tenemos que ser más empáticos, dejar de mirarnos el ombligo”.

Asimismo, remarcó que su trabajo no responde a ninguna bandera partidaria. “Mi política es la de proteger a la gente”, sostuvo, y agregó: “La dignidad de las personas no se negocia”.

En el plano personal, contó que es padre y que intenta transmitir valores a sus hijos a través del ejemplo, aun cuando eso implique sacrificios. “A veces no estoy un domingo con ellos, pero trato de enseñarles con lo que hago”, explicó.

Finalmente, reafirmó su objetivo de convertirse en un símbolo de esperanza y dejó una definición que resume su filosofía: “Para que el mal triunfe, lo único que se necesita es que los buenos no hagamos nada”. Una frase que sintetiza el espíritu de una tarea que busca, desde lo cotidiano, generar un impacto real en la vida de las personas.