El diputado radical Martín Berhongaray aseguró que el Congreso debe tomar medidas sobre los dichos de Duhalde, por «la grave afirmación de que se encuentra en peligro la subsistencia del orden constitucional»

El diputado radical, Martín Berhongaray, pidió que Eduardo Duhalde sea invitado al Congreso, a la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, para esclarecer sus dichos sobre un «posible golpe de Estado el año que viene». El diputado solicitó que el ex mandatario se presente para esclarecer «los alcances de sus afirmaciones sobre los riesgos de golpe de Estado que corre el sistema político argentino, y la supresión del acto electoral previsto para el año 2021 cuya realización, asevera, que es ‘ridículo pensar'»

En ese sentido, el diputado puntualizó: «El Congreso no puede permanecer impasible frente a la grave afirmación de que se encuentra en peligro la subsistencia del orden constitucional. Constituye una preocupación central de la sociedad el sostenimiento del sistema democrático, más allá de las dificultades que su ejercicio puede atravesar»

Este pedido llega luego del fuerte repudio, tanto de la oposición como del oficialismo, a los dichos que realizó el ex presidente en un programa de la televisión abierta; donde aseguró que «quien ignore que el militarismo se está poniendo nuevamente de pie en América no conoce lo que está pasando«. Además enfatizó en que no habrá elecciones el año entrante y contempló un posible golpe de Estado en el país.

«La gravedad que entrañan semejantes dichos, y el hecho de que ellos provengan de una persona que ha ocupado la máxima magistratura del país, determinan la imperiosa necesidad de convocarlo de manera urgente a fin de que exponga las razones en que fundamenta tales conclusiones de modo que, en su caso, se puedan adoptar las prevenciones suficientes a fin de evitar cualquier nivel de riesgo institucional de esta democracia» enfatizó Berhongaray

Finalmente, añadió: «La sociedad no debe caer en la trampa de la animosidad y el rencor entre unos y otros, sentimientos que en nada contribuirán para seguir construyendo una democracia basada en la paz y el diálogo»