Mediante un decreto se postergan pagos por u$s 9.800 millones.

Mediante un decreto el Gobierno nacional,  dispuso diferir los pagos de los servicios de intereses y amortizaciones de capital de la deuda pública nacional instrumentada mediante títulos en dólares emitidos bajo ley de la República Argentina hasta el 31 de diciembre de 2020.

Una  decisión adoptada por Alberto Fernández  arriesgada, aunque entendible en el cambio de reglas de juego que supone la pandemia del coronavirus. La fecha podría ser anterior si así lo determina el Ministerio de Economía «considerando el grado de avance y ejecución del proceso de restauración de la sostenibilidad de la deuda pública». Esta decisión del gobierno nacional ya es considerada como un default selectivo.

De esta forma el Gobierno logra liberar los pagos de dólares locales, que no son susceptibles de juicios, a la espera de renegociar los vencimientos internacionales. En total se postergarán pagos por unos u$s9.800 millones, y quedarían sólo por liquidar unos u$s3.500 de títulos en moneda extranjera emitidos bajo legislación internacional.

Los mercados darán este lunes su opinión y veredicto, pero se anticipa que no será un día fácil para el mercado local. Se sabrá también con los días si la estrategia oficial incluye el diálogo con los acreedores externos y la posibilidad de dar ventajas a las operaciones en bonos en pesos.

Lo dispuesto por el Gobierno nacional fue publicado en el Boletín Oficial, a través del decreto 346/2020 con fecha del domingo 5 de abril.

En el texto del decreto se destaca que «la crisis sanitaria mundial generada por la pandemia del coronavirus Covid-19 ha alterado los plazos previstos oportunamente en el ‘Cronograma de acciones para la gestión del Proceso de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa'».

«Que a este contexto de deterioro de la situación económica y social, producto de la emergencia sanitaria, se le adiciona la inminencia de próximos vencimientos de los servicios de la deuda pública del Gobierno Nacional emitida bajo ley de la República Argentina y denominada en dólares estadounidenses», explica el texto oficial. Y agrega que «a presente medida se ajusta a la razonabilidad que exige el ejercicio responsable de la función de gobierno».

Al quedar postergados todos los pagos de la deuda en dólares emitidos bajo la legislación nacional, el primero en no efectuarse será el vencimiento del Bonar 24 que debía liquidarse el 7 de mayo próximo, y que, para el mercado, significaba el faro donde el gobierno mostraría si quería o no entrar en default.