El organismo Interpol no acepta la denuncia que realizó el gobierno de facto de Jeanine Añez contra Evo Morales por considerarlo un problema político.

El gobierno de facto de Jeanine Añez, actualmente en el poder en Bolivia, realizó una solicitud para detener al expresidente Evo Morales, quien se encuentra refugiado en Argentina desde diciembre del año pasado, por los delitos de sedición y terrorismo. Sin embargo, Interpol rechazó su detención por considerar que las acusaciones tienen una connotación política.

El fiscal General del Estado de Bolivia, Juan Lanchipa, confirmó que Interpol no activará la alerta roja, la cual permitiría la detención y extradición de Evo Morales.

En conferencia de prensa, Lanchipa explicó: «cuando se incorpora la figura de sedición, como en este caso, Interpol interpreta que el delito es considerado de orden político, y nos hizo conocer que no van a poder llevar adelante la detención en tanto no se levante la tipificación de ese delito«.

Se trata de la segunda ocasión en la cual esta organización internacional rechaza el pedido de arrestar a Evo Morales por parte de las autoridades de facto bolivianas. El expresidente es acusado de los delitos de terrorismo, financiamiento al terrorismo y sedición por haber planificado, presuntamente, el bloqueo de ciudades a través de movilizaciones populares.

Sin embargo, organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch (HRW) descartaron las pruebas que presentó el gobierno de facto en contra de Morales, que consisten en un video, por considerarlas insuficientes.

Por otro lado, el próximo 18 de octubre tendrán lugar las elecciones generales en Bolivia. El Movimiento al Socialismo (MAS), espacio al que pertenece Evo Morales, lidera todas las encuestas, con el candidato Luis Arce Catacora llevando una ventaja de aproximadamente 10 puntos por sobre el candidato de derecha, Carlos Mesa. Si Arce Catacora supera el 40% de los votos, los resultados serían suficientes para ganar las elecciones en primera vuelta.