El Gobernador bonaerense Axel Kicillof,  cuestionó a los sectores que “conspiran” contra el aislamiento social y relató  su experiencia en la sala de guardia de un hospital

Durante el anuncio de extensión del aislamiento social y preventivo por dos semanas más, hasta el 30 de agosto, que realizó desde Olivos el Presidente Alberto Fernández y del cual participó también el Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodriguez Larreta, el mandatario bonaerense Axel Kicillof lanzó duras críticas contra las voces que cuestionan el aislamiento social, que se considera la única alternativa para evitar que el coronavirus haga estragos en la Argentina. Apuntó fundamentalmente contra políticos y medios de comunicación.

“Se hace difícil cuidar la salud con un coro permanente de los que conspiran contra todas las medidas, contra los que niegan, los que atacan”, dijo Kicillof, que minutos antes había aclarado que no está “enojado” sino “preocupado”.

En su mensaje, Kicillof apuntó directamente a los sectores de la oposición que se oponen al aislamiento y destacó que “no es este el momento de buscar votos, de cavar la grieta todos los días. Párenla”, dijo asertivo, y recomendó a quienes discuten el aislamiento que “vayan a cualquier hospital de la ciudad o de la provincia y vean el esfuerzo enorme”.

“Algunos hablan de la angustia de no poder jugar al golf. Angustioso es lidiar todos los dias con esta enfermedad, cambiarse 46 veces el uniforme para atender pacientes, angustioso es que se acaben las camas, que se muera un familiar. No te lo olvidás más, es para toda la vida”, siguió Kicillof.

El Gobernador mostró números que relativizan el impacto de la cuarentena, basado en los índices de movilidad que detectan los teléfonos celulares: “estamos 25 por ciento abajo”, dijo, y comparó esa situación con la de Bolivia, que tiene 45 por ciento menos de tránsito.

“Tratemos de hablar con la verdad. En qué cabeza cabe que a nosotros nos gusta, hay que hacer el esfuerzo, porque hay que salvar vidas, no sé cuánto vale una vida”, reflexionó.

«Es extraño, parece que nos quieren llevar a que la Argentina se divida en dos mundos distntos: uno es el que estoy contando, de esfuerzo, de angustia. Por un lado tenemos hospitales abarrotados y, por otro, comunicadores, y sectores políticos que dicen que la pandemia no existe», siguió.

Además, Kicillof contó su experiencia en una sala de guardia donde entran los «febriles» a hacerse hisopados: «Me vestí de astronauta: me puse doble barbijo, un camisolín, botas arriba de las botas, una cofia; parece imposible hablar, desenvolverse; se empañan los anteojos, es muy difícil», explicó.

En ese sentido aprovechó la experiencia para destacar la tarea de los trabajadores de la salud: «Así están trabajando los profesionales de la salud en todos los hospitales de la Argentina. Son cosas que yo no sabía, pero cada vez que hay que hisopar a alguien, hay que ponerse todo ese equipamiento, y cambiarlo para hisopar a alguien más. Son 50 cambios de vestimenta. Transpirás, se te irritan los ojos, por estar trabajando en esas condiciones. Es un esfuerzo enorme de los trabajadores del sistema de salud«, cerró.