Mauricio Macri insistió con que la escalada del dólar y del riesgo país es responsabilidad del Frente de Todos porque «tiene una historia«

Con un tono más calmado, pero sin cambiar el discurso, Macri volvió sobre sus viejos hitos de campaña, los mismos que lo llevaron a la derrota en las PASO. Pareció que el mandatario no registró lo ocurrido el domingo de las elecciones, a las que llamó «un palazo». Por las dudas, aclaró: «Hoy estoy bien. Trabajando». Luego volvió sobre el discurso polarizador que había intentado antes de las primarias: «La alternativa que hay es que continúe el Gobierno o que vuelva a gobernar Cristina Kirchner, desde donde esté, con Alberto Fernández», aseguró.

El Presidente se volvió a describir como alguien «que viene de afuera de la política» como en sus primeras campañas pese a sus casi 18 años en cargos públicos. Aseguró, aunque de forma más lavada, que lo ocurrido con la economía tras las elecciones es responsabilidad del kirchnerismo: «Del viernes al lunes, 800 puntos de riesgo país. Voló por el aire en el escalón de desconfianza. Porque cada uno tiene su historia. Cada uno tiene que hacerse cargo de su parte. El país era uno el viernes y otro el lunes«. Su retorno a culpar a su adversario fue, eso sí, más lavado que el del lunes sin dormir y triste.

Los dichos tuvieron lugar en un reportaje de unos 50 minutos, donde coleccionó inexactitudes, omisiones y mentiras: «Lo primero que hice el lunes fue llamar a todos los candidatos», aseguró Macri.

«Ha habido un voto por bronca. Tienen razón. Ha sido muy duro. Hago mi autocrítica», indicó luego, sin dar señales de haber cambiado algo. De hecho, cuando le preguntaron con qué medida pensaba combatir la nueva escalada inflacionaria, respondió: «La misma que hemos tenido».