Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño, contradijo al presidente Alberto Fernández, quien había ratificado que en la Argentina «no hay cuarentena»

Las diferencias entre las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires y la Casa Rosada respecto de la pandemia continúan. El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se distanció hoy del presidente Alberto Fernández al asegurar que en la Capital Federal «hay restricciones, obviamente», ya que «no se ha vuelto a la vida normal».

«Hay actividades que no se realizan. La más importante para mí, lejos, es la educación de los chicos, que no van a la escuela. Eso para mí es prioridad, lo he dicho muchas veces, pero también hay otros sectores que todavía no han vuelto a trabajar», señaló el funcionario en una entrevista por TN.

Larreta hizo referencia a las últimas declaraciones del presidente, quien previamente había dicho que en este momento «no hay cuarentena» en la Argentina, porque eso supondría «el encierro total de una comunidad, y eso no existe».

«Yo hoy anduve en la calle. El domingo estuve conduciendo mi auto y vi que acá la gente sale y camina. En la Ciudad de Buenos Aires, la verdad, hay un tránsito creciente«, dijo Alberto Fernández el miércoles por la noche en el programa «A Dos Voces».

Este jueves, Rodríguez Larreta contradijo al presidente al asegurar que «hoy, más o menos, la movilidad de la gente, contando los subtes, todo el transporte público y también autos particulares, está en el 50% de lo que era antes de la pandemia».

«La discusión de qué quiere decir cuarentena sí o no… Nosotros hemos puesto en marcha un plan de salida gradual, dándole siempre prioridad a las actividades en los espacios públicos y los casos de contagio no han estallado en cantidad. El número de ocupación de camas de terapia intensiva, que es uno de los indicadores más importantes que miramos, está un poco mejor que hace un mes y medio», aseguró Larreta.

El jefe de Gobierno porteño evitó responder a las críticas que recibió de un sector del oficialismo por las medidas de flexibilización que viene implementando y remarcó que él está «convencido de que la única manera de sacar a este país adelante» es «si terminamos con la grieta, si podemos tener un diálogo, que no significa estar de acuerdo en todo».

“No tiene que ser desde la confrontación, y si algunos ellos me quieren criticar o confrontar, yo no me voy a enganchar porque mi convicción es clara: que tenemos que poder consensuar, y no voy a cambiar porque alguno me critique», destacó.

El dirigente opositor continuó tomando distancia de las peleas políticas, a pesar de que el mismo día las autoridades nacionales, a través de distintas decisiones administrativas, impidieron que restaurantes, bares y cervecerías habiliten mesas en patios, jardines y terrazas, como se suponía que estaba acordado.