Los antecedentes cercanos indican que no, aunque la historia del equipo nos recuerda triunfos épicos.

El rugby es un deporte con bastante lógica, en la que los mejores equipos suelen trasladar esa superioridad a los resultados. En la madrugada del sábado Los Pumas se enfrentarán con Inglaterra con la necesidad de vencer si pretenden tener chances de clasificar a los cuartos de final de la Copa del Mundo de Rugby que se juega en Japón.

Y si analizamos sus posibilidades reales, vencer va a ser muy complicado. Primero por el nivel mostrado por nuestro seleccionado. Segundo porque Inglaterra es un gran candidato al título y viene mostrando mucha solidez.

Los Pumas no mostraron un buen nivel en los dos partidos jugados hasta ahora contra Francia y Tonga. No lograron mantener una superioridad durante los ochenta minutos. Si bien los forwards sostienen la bandera del seleccionado con un buen line, una mejora notable en el scrum y un buen desarrollo del maul (todos los tries menos uno fueron conseguidos por esa vía), los backs están por debajo de lo que venían demostrando. Parecen faltos de confianza, no solo para atacar, sino también para defender, sin la contundencia del tackle a la que nos tenían acostumbrados. La pelota no se abre con velocidad. Un poco tiene que ver con el rugby que quiere jugar el entrenador Ledesma, con arranques cercanos a las formaciones y mucho juego con el pie. Pero hay ocaciones en las que la pelota se abrió y se los vio desconcentrados y sin la “chispa” que tantas veces les vimos durante el año.

El maul es, hasta ahora, el arma más importante de Los Pumas en el mundial.

Inglaterra, en cambio, es pura solidez. Su entrenador, el australiano Eddie Jones, les inculcó un sistema de juego que interpretan a la perfección. Fuerte, áspero y que en cada contacto pone al equipo adelante. El apertura George Ford maneja los hilos del equipo usando mucho la patada. Y si la marca lo asfixia, el primer centro Owen Farrel, capitán del equipo, es también un gran estratega. El pilar Kyle Sinckler y el ala Billy Vunipola son difíciles de parar cuando arrancan y Sam Underhill y Tom Curry tacklean todo lo que se les cruza, son grandes pescadores de pelotas y se “raspan” sin problema limpiando rucks. El centro Manu Tuilagui es de lo mejor que hay en el planeta rugby. Los tres del fondo, el fullback Elliot Daly y los wines Anthony Watson y Jonny May son tremendos definidores.

Manu Tuilagui, un back que es difícil de parar en velocidad y que es un gran definidor

Como ven, el panorama no es alentador. Si Los Pumas llegaran con un nivel superior estaríamos hablando de otra cosa. Porque talento no falta entre los argentinos. Habrá que esperar que aparezca en la madrugada del sábado. Es el partido más importante en la historia de este grupo. Lo era el que los enfrentó a Francia y lo dejaron pasar. Ahora tienen otra oportunidad contra un equipo más difícil. Ganar sería épico. Y la historia de Los Pumas nos dio algunos partidos así que los convirtieron en leyenda. Será cuestión de esperar lo mejor. Cuatro años de trabajo se ponen en juego durante esos ochenta minutos.