Ocurrió en Zaragoza, donde vendían a través de internet a 22 provincias. Están acusados de cometer delitos contra la salud pública

Un matrimonio de argentinos que residen en la ciudad española de Zaragoza fue detenido y está acusado de atentar contra la salud pública por la venta de pizzas caseras.

La investigación surgió a raíz de una denuncia de una empresa que alertó sobre el uso de su nombre para la venta de productos gastronómicos que ellos no realizaban.

Así, después de varias semanas de investigación, las fuerzas de seguridad española allanaron un garaje en Azuara, una pequeña población de apenas 540 habitantes y ubicada a unos 60 km de Zaragoza, donde se encontraron con un local preparado para la producción industrial de pizzas.

El allanamiento del local donde elaboraban las pizzas fue en la mañana del 6 de febrero. La propietaria, que era la mujer, y su esposo, figuraba como directores comerciales de la empresa sin registro. La Guardia Civil encontró allí un horno de grandes dimensiones, una máquina amasadora, dos mesas de trabajo, dos envasadoras al vacío, dos congeladores, cuatro heladeras, varios rollos de etiquetado, bandejas, útiles para la elaboración de pizzas, bolsas de envasado, bolsas isotérmicas para transporte, la materia prima y equipos electrónicos e informáticos. Los argentinos fueron detenidos.