La violencia parece no tener ninguno tipo de límite en Argentina. Una madre que paseaba por una playa de la localidad de Puerto Deseado en la Provincia de Santa Cruz, fue violada y su hijo de cuatro años asesinado.

El hecho ocurrió cerca de las 16 de la tarde de ayer y provocó gran conmoción en toda la provincia al punto que la gobernadora Alicia Kirchner ordenó a las máximas autoridades en materia de seguridad que se pusieran a disposición de la investigación para lograr su esclarecimiento.

Según los investigadores, todo ocurrió cuando la mujer y su hijo, que viven en Salta y estaban de visita en esa ciudad, caminaban por la playa Cavendish, De acuerdo a los datos que pudo aportar la víctima a la policía, en ese momento ambos fueron sorprendidos por dos hombres que los amenazaron, la obligaron a caminar hasta una cueva, ya que el lugar está rodeado de acantilados, y luego la atacaron con el objetivo de abusar sexualmente de ella.

Según lo que relató la víctima, en medio del ataque sexual y mientras uno de los agresores amenazaba a su hijo con un cuchillo, la mujer se desvaneció, por lo que los delincuentes, al creerla muerta, se llevaron al chico, a quien finalmente asesinaron a golpes y dejaron abandonado su cadáver en la misma zona, a pocos metros de donde se hallaba su madre.

Una testigo relató a la agencia Télam que minutos más tarde auxilió a la mujer porque se les apareció descalza y totalmente ensangrentada cuando se hallaba realizando un paseo por el autódromo de la zona.

«Nos encontrábamos en el autódromo Ramonín Fernández y cuando estábamos por irnos vemos a una persona ensangrentada entrando al SUM, nos pegamos un susto bárbaro, estaba bañada en sangre y sin calzado, pidiendo auxilio», relató Cecilia Oyarzo.

La testigo dijo a Télam que le dieron un vaso de agua y la contuvieron hasta que llegó la policía, mientras la mujer les contaba que había llegado de Salta «a visitar a su hijo que trabaja en una maderera y que vino con el hijo menor de 4 años, que después nos enteramos que fue asesinado».

«Dijo que el hijo mayor la acercó hasta un paraje que se llama Cavendish, muy rocoso, con paisaje hermoso y que a ella le gusta. El hijo la dejó para que se quede un rato mientras él trabajaba y la abordaron dos masculinos con un arma blanca, que la obligaron a mantener relaciones, es decir, la violaron», añadió Oyarzo, quien agregó que la víctima les pedía «por favor» que buscaran a su hijo.

Finalmente, la mujer fue trasladada al hospital en estado de shock, donde esta tarde permanecía internada fuera de peligro.

El cuerpo de su hijo, en tanto, fue llevado a la morgue judicial de Puerto Deseado donde este mediodía fue sometido a una autopsia que determinó que falleció como consecuencia de «múltiples traumatismos» en el cráneo provocados por un objeto contundente.

«En ningún momento hubo una caída de la persona, sino que el lugar donde estimamos (que fue asesinado), de acuerdo a las evidencias que recolectamos hasta ahora y a través de las investigaciones que realizó criminalística, fue a metros de donde se encontró el cuerpo», explicó a Télam el ministro de Seguridad de Santa Cruz, Lisandro De La Torre.

Durante esta tarde, peritos de la policía provincial y expertos en criminalística realizaron un nuevo rastrillaje en la zona donde ocurrió la violación y el crimen en busca de rastros.

En tanto, los investigadores que trabajan bajo las órdenes del juez de instrucción 1 de Puerto Deseado, Oldemar Villa, demoraron este mediodía a dos sospechosos en base a los dos identikits que lograron elaborar con los detalles que pudo aportar la mujer violada.

Uno de ellos fue demorado cuando llegaba en un micro a la ciudad de Caleta Olivia y el otro la zona conocida como «La Favela» en Puerto Deseado, informaron fuentes del Ministerio de Seguridad de Santa Cruz.

Por otra parte, el esposo de la mujer violada y padre del niño asesinado viajaba esta tarde hacia Santa Cruz para acompañar a su esposa.


El hombre en dialogo con la prensa, dijo que está «muy dolido» y «sorprendido» por lo sucedido, contó que su mujer viajó con el niño el 10 de febrero pasado a Buenos Aires para visitar a una hija que vive allí y que, luego, ambos fueron a Puerto Deseado, donde vive desde hace casi cuatro años otro hijo, que primero se desempeñó en una dependencia del Ejército y que, ahora, trabaja en una carpintería.