El basquetbolista fallecido esta semana fue acusado de violación en 2013. Reconoció su culpa y llegó a un acuerdo para evitar el juicio.

El famoso basquetbolista, Kobe Bryant, quien murió esta semana en un trágico accidente de helicóptero, había sido acusado de violación en 2013. El perturbador hecho sucedió en Eagle, Colorado, en el Lodge & Spa, donde Bryant se hospedó para recuperarse de una operación. Allí fue donde conoció a una empleada de 19 años, según las declaraciones de ambos, la joven mostró a Bryant las instalaciones, allí el relato se bifurca en dos versiones.

La joven declaró que Bryant la agarró del cuello y abusó sexualmente de ella, mientras que el jugador dijo que ellos no mantuvieron relaciones sexuales. Sin embargo debido a las pericias se confirmó que había rastros de ADN de Bryant en el interior de la joven. Además la misma presentaba heridas en el cuerpo compatibles con un abuso sexual. Allí fue cuando Bryant confesó que habían tenido «relaciones sexuales» a pesar de que ella dijera que no.

En ese momento la reputación de Bryant cayó y perdió a sus principales sponsors, a pesar de lo sucedido su mujer Vanessa perdonó su «infidelidad». Por otro lado quiso lavar su imagen alegando que no se había dado cuenta de la negativa de la joven y expresó: «Creí que los dos estábamos de acuerdo, ahora entiendo que ella no quería que aquello pasara y que no lo ve como yo. Ahora, entiendo cómo le ha afectado».

Comprar el silencio:

Finalmente, como es moneda corriente al tratarse de victimarios que cuentan con una gran cantidad de capital, se llegó a un acuerdo con la víctima. Ella informó que no testificaría en contra de Bryant y pactaron un acuerdo de confidencialidad, que implicó una compensación económica de millones de dólares.

El caso se silenció de tal manera que tan solo un año después Bryant recuperó sus sponsors, y luego al retirarse de la NBA nadie se acordaba del repudiable hecho.