En un inédito fallo dispuesto por la jueza Alejandra Doti el directivo deberá cumplir la restricción durante cuatro meses

Las dos mujeres despedidas de la multinacional en septiembre se encontraban con licencia psiquiátrica, denunciaron a uno de los directivos por acoso laboral, maltratos y hostigamiento. Una de las mujeres además se encuentra cursando un embarazo. Según la denuncia presentada a la fiscal penal Claudia Barcia que sufrían esta violencia desde el año 2015. Ahora la jueza Alejandra Doti dictaminó que el hombre no podrá acercarse a un radio de 300 metros por un plazo de 4 meses.

El mismo es un fallo inédito en la materia de acoso laboral. Ya que demuestra «la asimetría y el abuso de poder. Los cuales se evidencian con la preeminencia jerárquica del imputado respecto de las denunciantes» declararon desde el Ministerio Público Fiscal.

La denuncia además muestra detalles sobre el maltrato del hombre hacia las trabajadoras. Entre los que relatan que el directivo golpeaba el escritorio, arrojaba elementos de la oficina, exigía revisar sus teléfonos celulares. Según informaron las víctimas también las llamaba fuera del horario laboral, y les demandaba que realicen tareas mientras se encontraban de vacaciones.

Entre las frases declaradas por las víctimas y que se encuentran en la denuncia expresan «si hablan con Fulano, o no me ponen en copia en el mail, van a tener problemas conmigo», «Son unas traidoras» o «Sos una pelotuda». A su vez solicitaba reunirse con ellas fuera del ámbito labora, como bares y de no asistir amenazaba con tomar represalias y sancionarlas.

Sin embargo las amenazas no eran solo contra estas dos chicas sino que era un modus operandi que el hombre repetía con todas las mujeres de la empresa. Desde plantear, como expresaron en uno de los testimonios «a las mujeres les decía que no podían tener hijos. Que no iban a tener privilegios por ‘su estado’ y que si se quedaban embarazadas, sería una mentira que no perdonaría». Por este motivo la jueza declaró que todas las mujeres de la empresa son posibles víctimas del hombre, quienes tienen miedo de ser despedidas por participar como testigos de la causa.

Pocas herramientas contra el hostigamiento

Las estadísticas en Argentina y en el resto del mundo demuestran que las mujeres son quienes más sufren hostigamiento y acoso laboral. En este sentido, Natalia Gherardi, la directora Ejecutiva de el Equipo Latinoamericano de Justicia y Genero (ELA) aseguró que «la experiencia muestra que hay pocas herramientas para afrontar el acoso laboral y sexual. En este caso, tal vez por la repetición y las consecuencias graves en la salud de las mujeres de la empresa. El caso llegó a la justicia de la Ciudad y se consideró acreditada la situación de hostigamiento»

Para Natalia dicha medida es es interesante ya que «está en la determinación de priorizar la protección de las mujeres. Garantizando la separación física del agresor por un período de tiempo. Sin embargo, estos temas necesitan abordarse y resolverse en la primera oportunidad posible. A fin de contribuir a transformar una cultura organizacional que permite y sostiene los malos tratos y las agresiones a las mujeres y a las personas empleadas en general. Si bien la violencia no se da solamente de manera vertical (es decir, desde quien detenta el poder formal, hacia sus dependientes). La violencia horizontal (entre pares) es menos frecuente»

Además Natalia agrega que «es importante promover acciones de sensibilización y prevención de las violencias y el acoso en el mundo del empleo, tal como requiere el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo. Generar mecanismos para atender el problema lo antes posible, cuando no se ha podido prevenir. Es fundamental para cumplir con la obligación genérica de garantizar espacios laborales libres de violencias«

Finalizar Natalia aseguró que el empleador debe garantizar las condiciones laborales, a su vez afirmó que «las indemnizaciones por daños llegan tarde. Pueden ser importantes para reparar, pero en general lo que se quiere es conservar el empleo»