Tenía 83 años y estaba cumpliendo una condena a 30 años de prisión en Estados Unidos.

El copa del Cartel de Cali Gilberto Rodríguez Orejuela falleció en Estados Unidos, donde estaba cumpliendo una condena a 30 años de cárcel.

“El ajedrecista” oriundo de Mariquita, municipio del departamento del Tolima, estaba recluido en la cárcel federal de Butner, en Carolina del Norte.

Coronavirus en Argentina: murieron otras 54 personas en la semana en Argentina 

Desde el año 2004, cuando fue extraditado, había presentado diversas alteraciones en su salud, como el infarto que le dio ese año, o cuando le diagnosticaron cáncer de colon, hipertensión y hasta trastornos psiquiátricos. Todo esto, al parecer lo tenía hace varias semanas en cama y fue lo que hoy desencadenó en su muerte. Hay versiones que indican que falleció o por un derrame cerebral, o un infarto. La noticia fue confirmada por una de sus hijas.

El ajedrecista estuvo involucrado en diversas situaciones, desde atentados terroristas, perpetrados bajo la autoría del cartel de Cali, grupo el cual el lideraba con su hermano Miguel; también secuestros, homicidios, narcotráfico y hasta la presunta financiación de la campaña presidencial de Ernesto Samper. Precisamente el expresidente Samper fue quién ordenó la creación de los “Bloques de Búsqueda”, eran grupos de Policías y comandos élite.

Estos grupos junto a la ayuda de agencias internacionales, pretendían encontrar a los narcotraficantes que eran buscados, prácticamente, por todo el mundo. Fue así como en un operativo comandado por el general Rosso José Serrano, el 9 de junio de 1995, según relata el mismo oficial, que estaban siguiendo al contador del narco, gracias a la infiltración de dos mujeres de la institución. Una de ellas notó que el capo estaba en una casa ubicada en un lujoso barrio de Cali, conocido como Santa Mónica.

Coronavirus en Argentina: murieron otras 54 personas en la semana en Argentina 
Aura Rocío Restrepo, la ex reina de belleza que acompañó a Gilberto Rodríguez Orejuela en sus últimos días en libertad

La policía al identificar el perfume de Rodríguez Orejuela, les notifica a los demás uniformados para desplegar el operativo en la vivienda; allí vieron que, en un armario empotrado, se escondía Gilberto, en ese momento de 56 años. Según se reseña en la crónica de El País, el ajedrecista dijo al momento de su captura “no me vayan a hacer nada. Tranquilos, muchachos, que yo soy un hombre de paz”. En ese momento en compañía del general Serrano lo llevaron al aeropuerto para trasladarlo a Bogotá.

Según se supo iba con mucho temor a que lo liberaran por la “protección” que tenía en la capital del Valle del Cauca. “Éste es el principio del final del cartel de Cali. No vamos a desfallecer hasta ver totalmente erradicado de Colombia este problema”, dijo Ernesto Samper mientras anunciaba la captura del capo. En ese momento se le condenó por los delitos de narcotráfico y concierto para delinquir. Intentó sobornar al juez para tratar de conseguir una condena más leve.

Primero fue condenado a 21 años de prisión, pero, se le redujo la condena a 7 por confesar algunos delitos y buena conducta. En noviembre del 2002, el juez Pedro José Suárez ordenó su liberación mediante la figura del habeas corpus, considerando que había una “prolongación ilegal de la privación de la libertad”. El ministro del interior de la época, Fernando Londoño Hoyos, señaló que el gobierno calificó de “golpe terrible para la Justicia colombiana”.

Coronavirus en Argentina: murieron otras 54 personas en la semana en Argentina 

Cinco meses después, la Fiscalía General de Nación lo recaptura, esa vez por enviar 150 kilos de cocaína a los Estados Unidos en 1990, los cuales llegaron luego de pasar por Costa Rica, por lo que las autoridades norteamericanas lo solicitaron en extradición y el gobierno colombiano, diligentemente, lo envío para que compareciera en los tribunales extranjeros. Allá se le condenó por narcotráfico a pagar una condena de 30 años de prisión.

La cual hubiera cumplido en 2034, a lo que el mismo Gilberto tildó como una cadena perpetua, por su avanzada edad. Ese motivo fue el que expuso en 2020, cuando solicitó una liberación anticipada, además que ya se le sumaban complicaciones a su estado de salud por el cáncer y la hipertensión que aquejaba desde hacía varios años. Luego, buscando beneficios, anunció que quería comparecer ante la Comisión de la Verdad.

Gilberto nació en el municipio de Mariquita (Tolima) en 1939 en una familia compuesta por un pintor, una ama de casa y seis hijos, de los cuales él era el mayor. A principios de los años 40, la familia viajo a Santiago de Cali, donde creció junto a su hermano Miguel, quien después se convertiría en su socio en el narcotráfico. Rodríguez Orejuela comenzó a trabajar como mensajero de droguería, mientras cursaba sus estudios en el colegio San Luis Gonzaga de la capital del Valle.

Coronavirus en Argentina: murieron otras 54 personas en la semana en Argentina 

El imperio del narcotráfico de Rodríguez Orejuela, también conocido como el Ajedrecista, fue construido junto a su hermano Miguel, José Santacruz, y más tarde llegaría desde Nueva York, Hélmer Herrera. La DEA ha dicho que el Cartel de Cali nació en los años 70, como un grupo de comerciantes basados en esa ciudad del Valle con intereses en el mundo del contrabando. Con ese dinero fueron adquiriendo empresas de renombre en el país como la filial de Chrysler y el Grupo Radial Colombiano.

Más adelante, debutaron en el negocio de la cocaína, comprando sus propios aviones y creando sus rutas independientes de los narcotraficantes que había en el país, especialmente en Antioquia, liderados por Pablo Escobar. A mediados de los 80, Gilberto Rodríguez constituyó importantes alianzas con organizaciones criminales europeas como la Camorra en Italia. A través de esta organización, logró establecer un considerable sistema de transporte y distribución en el continente europeo.

Después de que Pablo Escobar le declarara la guerra al Estado colombiano, en 1992 Gilberto Rodríguez Orejuela se unió a los otros enemigos de El Patrón para hacerle frente y lograr sacarlo del negocio. Dentro de esta sociedad, llamada Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar), se encontraba el Cartel de Cali, grupos paramilitares, y presuntamente miembros de organismos de inteligencia del Estado vinculados al Bloque de Búsqueda.

Coronavirus en Argentina: murieron otras 54 personas en la semana en Argentina 

Durante la guerra contra el Cartel de Medellín, el Cartel de Cali realizó varios atentados contra el capo paisa. Entre estos se encuentra el atentado contra el Edificio Mónaco perpetrado el 13 de enero de 1988, donde vivía la familia Escobar. Después de la muerte de Pablo Escobar a manos del Bloque de Búsqueda en 1993, el Cartel de Cali logró el control del 80 % del tráfico de cocaína en el mundo, según cálculos de la DEA.

Tras la muerte de Escobar, la atención de las autoridades colombianas y norteamericanas se concentró en el Cartel de Cali. El triunfo del presidente Ernesto Samper en las elecciones de 1994 trajo el escándalo del proceso 8.000. Fue el propio Rodríguez Orejuela quien señaló que a la campaña del recién presidente Samper había entrado dinero del narcotráfico para su financiación. Para demostrar que no tenía ningún vínculo con los narcotraficantes, el expresidente ordenó la búsqueda de los miembros del Cartel de Cali.

El 9 de junio de 1995 fue capturado en su casa Gilberto Rodríguez Orejuela. El capo se encontraba escondido en una caleta. Después de su captura, fue condenado a 12 años de prisión, pero solo pagó siete. Estuvo libre en Colombia hasta que en 2004 lo volvieron a capturar y posteriormente fue extraditado a Estados Unidos. Durante su estadía en la cárcel estadounidense, el narcotraficante pidió en varias ocasiones que se tomara en cuenta su edad y estado de salud para permitirle una salida temprana.

A pesar de las peticiones, el capo vivió sus últimos días en el centro penitenciario federal de Carolina del Norte. Desde allí señaló su voluntad de participar en la Comisión de la Verdad, en la que se esperaba que pudiera dar claridad de los hechos relacionados con el proceso 8.000 y su participación en la alianza criminal Los Pepes.