El análisis de la situación actual de la popular revista tras el cierre de la imprenta «Ipesa»

Mientras el presidente de los argentinos, Alberto Fernández propala la importancia de no cerrar fuentes de trabajo y compromete al empresariado regional a apostar por el país, la imprenta “Ipesa” que lidera Eduardo Lerner cerró sus puertas hasta nuevo aviso. Y esto no es un dato menor, sino que deja flotando un maniobra silenciosa que es la de finalmente cerrar la popular revista “Pronto”, prescindiendo de las tareas y los servicios de unos 400 trabajadores.

En este caso, hablo de una publicación semanal que llegó a vender 200.000 ejemplares cada 7 días y que en los últimos tiempos le costaba llegar a la cifra de 30.000 revistas de venta y que hace varias semanas que ha dejado de ser recibida en los kioskos canillitas.

“Pronto” fue un emprendimiento de hace 3 décadas en la que se fusionó la estructura gráfica de una imprenta poderosa que tenía varias publicaciones y el perfil periodístico del fallecido conductor uruguayo Lucho Avilés, que en aquella época salía de una sociedad con Héctor Ricardo García en el grupo Crónica y galopaba a caballo del éxito televisivo de “Indiscreciones”, un contenido de chimentos y espectáculos que paseó por las pantallas de Teledós, Telefé, Canal 9 y finalmente ATC. Esta sociedad facturó millones y millones de pesos, pero también un montón de escándalos que fueron la comidilla del día a día de la farándula local.

Entre los “affaires” más recordados se computan la resonante pelea judicial de Andrea del Boca contra la revista por haber difundido un diagnóstico médico de su salud, el enfrentamiento del megaexitosísimo productor Gustavo Yanquelevich y Lucho Avilés que había promovido una investigación con relación al matrimonio del empresario con Cris Morena, o aquella tapa de Gerardo Sofovich saliendo de cenar con Cecilia Milone, entre otros conflictos que formaron parte de las notas más polémicas de un semanario que se constituyó en uno de los más vendedores de la gráfica nacional.

Así las cosas, abre muchos interrogantes las puertas cerradas de la imprenta “Ipesa” y la ausencia de “Pronto” en el menú comercial de los canillitas argentinos. Ojalá que esto solo sea una sensación más que una realidad contrapuesta con lo que comunica el presidente de la Nación, en tiempos de pandemia.