Aparecieron nuevos testimonios de otras víctimas de Matías Martínez, el policía de la Bonaerense que golpeó y asesinó a su exnovia Úrsula.

Matías Martínez, el policía acusado de matar violentamente a puñaladas a su exnovia Úrsula Bahillo, se encuentra detenido hasta ser interrogado este jueves o viernes por el fiscal de Junín, Sergio Terrón. Martín está imputado por el delito de femicidio agravado por «alevosía» y «ensañamiento», al considerar que se aprovechó del estado de indefensión de la víctima y que buscó deliberadamente aumentar su sufrimiento.

Úrsula

Martínez tiene 25 años de edad y al ser detenido presentaba lesiones, quedando alojado bajo custodia en el Hospital General de Agudos San José de Pergamino. El acusado fue dado de alta este miércoles y trasladado a la comisaría de Conesa, pero al saber que estaba en esa comisaría, muchas personas fueron a protestar a la instalación, por lo cual decidieron trasladarlo.

En estos días, comenzaron a aparecer otros testimonios de víctimas del joven. Tal es el caso de Florencia, una mujer policía que había denunciado a Martínez por agresión física y además por haber violado a su sobrina, una nena de 13 años. A pesar de la denuncia, Martínez no fue apresado ni detenido.

Asesino de Úrsula

También apareció el relato de Belén Miranda, la exnovia del acusado, con quien Úrsula tuvo un diálogo días antes de ser asesinada. «A veces me siento culpable y necesito decírtelo», escribió.

«Ay, Úrsula, qué mierda todo esto. Te escribo con un nudo en la garganta y un dolor muy profundo que me parte el pecho. Empujo estas palabras desde donde puedo, con las fuerzas que me quedan, recordando tu valentía, tu mensaje preguntándome si podíamos juntarnos urgente. Te juro que suponía por qué me hablabas, por eso nos encontramos el jueves, después de tanto tiempo sin vernos», dijo Belén en el texto publicado en la cuenta de Facebook de La Garganta Poderosa.

Femicidio de Úrsula Bahillo: en los próximos días indagarán a Martínez

«No puedo borrar de mi mente ese preciso momento donde nos vimos: nos abrazamos y no me soltabas. Ya sabía todo, ya imaginaba tu dolor, ya me reconocía en tu sufrimiento por haber pasado lo mismo. Todavía te siento con todo ese miedo a morir y la necesidad de desahogarte; Úrsula, todavía te siento desesperada, te miro a los ojos y veo el terror que tenías de ser una más en una lista enorme de femicidios«, continuó.

«Debo confesarte que a veces me siento culpable y necesito decírtelo. En ocasiones tengo esa sensación horrible de que podría haber hecho algo más por vos, pero también estaba asustada y sólo quería irme para estar con mis hijos», aseguró Belén.

Belén Miranda recordó que el acusado, al enterarse de ese encuentro, tuvo una violenta reacción. «Ahí volvieron los insultos porque te juntaste conmigo, las amenazas de que nos iba a matar a las dos», dijo. Y sostuvo, además que ella denunció a Matías Ezequiel Martínez en 2017 y el acusado «igual aparecía por mi trabajo, no pude volver a mi casa por dos meses».

«Te agradezco. Por confiar en mí para salir de esa oscuridad envolvente, pero también por mostrarnos que debemos gritar, que el silencio no es opción jamás», cerró en el texto.

Martínez está acusado de atacar a Úrsula el pasado lunes cuando, de acuerdo al resultado preliminar de la autopsia, la apuñaló primero por la espalda y, cuando ella intentó escapar, volvió a sujetarla para apuñalarla en el torso y en el cuello. Al momento del hecho, el policía estaba con carpeta psiquiátrica.

Los restos de Úrsula fueron despedidos el miércoles por la tarde por una multitud que acompañó el cortejo fúnebre desde la sala velatoria Casa Solari, de Rojas, al cementerio local.

A raíz del femicidio de Bahillo, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, y el jefe de la Policía bonaerense, Daniel García, dispusieron la intervención, tanto de la seccional local, como de la Comisaría de la Mujer de Roja, mientras que Asuntos Internos trabajaba en «auditorías preventivas» en ambas dependencias, y los posteriores incidentes.

De acuerdo a oficios policiales a los que accedió Télam, la justicia de Paz de Rojas ordenó recién el mismo día del crimen y vía correo electrónico al municipio que le otorgara el botón antipánico a Úrsula, pero nadie abrió la casilla de correo durante esa jornada y el dispositivo no le fue entregado a tiempo.

En los últimos días se dieron a conocer por redes sociales una serie de audios en los que Úrsula le relataba a amigas la violencia que el acusado ejercía sobre ella. «Me dijo que me iba a matar», «no aguanto más», «tengo mucho miedo», «me arrancó todos los pelos» y «me re cagó a palos», son algunas de las frases que se la escucha decir quebrada en llanto a Úrsula el 16 de noviembre del año pasado.

Úrsula fue hallada el lunes cerca de las 20.30 asesinada a puñaladas entre unos pastizales en un campo ubicado a la altura del paraje Guido Spano, a unos 13 kilómetros de Rojas, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Esa misma noche fue detenido Martínez, quien presentaba lesiones que se creen fueron auto provocadas y a raíz de lo cual quedó internado.

Úrsula hallada en paraje Guido Spano

El oficial tenía tres sumarios en curso en Asuntos Internos, uno de ellos por amenazar a una superior diciéndole: «Si me trasladan tiro una bomba.» El femicidio de Úrsula derivó en marchas en reclamo de justicia y contra la violencia de género no sólo en Rojas sino también en La Plata y en la Plaza de Mayo frente a la Casa Rosada.