Ferrari decidió que Charles Leclerc haga el camino desde la fábrica de la marca hasta el circuito de Maranello arriba de la SF1000. De esta manera, los vecinos pudieron disfrutar del rugido entre sus calles.

Los vecinos de Maranello comenzaron su día con un despertador bastante fuera de lo común. Varios arrancaron su jornada con el motor de un Fórmula Uno pasando por la puerta de su casa. ¿Cómo es esto? Charles Leclerc se paseó por las calles de Fiorano con la Ferrari SF1000. El monegasco salió de la fábrica de la firma italiana y se dirigió al circuito que está en este pueblo, donde realizó una prueba con el monoplaza del 2018.

Esta acción poco habitual comenzó a las 6.30 de la mañana. Luego de unos minutos, Leclerc decidió disculparse con los vecinos de Fiorano por esto. «¡Buenos días, Maranello! Perdón si los desperté esta mañana, sólo estaba yendo al trabajo», indicó el piloto en sus redes sociales junto con una imagen de la SF1000.

Para poder pasearse por las calles de este pueble con el monoplaza de este año, Ferrari le pidió un permiso especial al Ayuntamiento de Maranello. La travesía comenzó precisamente en la Officina Classiche, el corazón de la fábrica italiana. Allí está ubicado el departamento de competición. Desde ese mismo sitio el 12 de marzo de 1947 Enzo Ferrari salió con el primer coche que llevaba su apellido: el 125 S

La SF1000 con Leclerc al mando cruzó la Via Abetone Inferiore para pasar luego por delante de la Gestione Sportiva, la cual se sitúa en el número 27 de la Via Enzo Ferrari. Allí se diseñan, fabrican y desarrollan los monoplazas de F1 desde el 2015. También se pasó por enfrente de la puerta del museo Ferrari.

El monegasco es el primer piloto de la era moderna que pudo manejar un F1 por las calles de Maranello. «Normalmente no me gusta madrugar, pero esta mañana tenía una razón genial para hacerlo. Quizás despertara a algunos, pero fue genial pilotar por las calles de Maranello con el SF1000. Fue emocionante volver al ccohe hoy, sobre todo en una ruta tan especial», indicó luego del paseo el joven piloto.

«Al volver al cockpit sentí que estaba en casa de nuevo. Parecía una manera divertida de decir que estamos listos para volver a la pista, ahora tengo muchas ganas de pilotar el SF1000 en Austria», agregó Leclerc quien ya se prepara para esa cita que se desarrollará dentro de dos semanas.

Luego de este particular paseo, Leclerc se puso a trabajar junto con Sebastian Vettel en un test privado de la Scudería. Allí se utilizó el monoplaza del 2018 ya que por una normativa de la categoría no se puede ensayar con coches actuales, tienen que tener al menos dos años de antigüedad. El principal objetivo del test es que los pilotos vuelvan a sentir sensaciones y comenzar a aflojarse de cara a esta peculiar temporada de la F1.