El sorprendente Jaguar I-Pace es un SUV 100% eléctrico. Y también uno de los primeros eléctricos que apostó por su propio sistema acústico de aviso. El AVAS de la firma británica no se puede desactivar y ha sido desarrollado durante cuatro años para que «sea audible y discreto, y que no se escuche dentro del vehículo».

El sonido se emite desde un altavoz situado detrás de la parrilla delantera y aumenta en tono y volumen cuando acelera, con un ‘ficticio’ sonido similar al de un V8. En cambio, al ir marcha atrás se acompaña de un tono adicional.

Según describe la compañía: «Los intentos iniciales por crear un sonido inspirado en la naves espaciales de las películas de ciencia ficción, tuvieron que abandonarse después de comprobar que los peatones reaccionaban mirando al cielo en lugar de a la carretera cuando se acercaba el vehículo». Como parte de los ensayos, el sonido del I-PACE fue probado por miembros de la asociación británica Guide Dogs for the Blind (Perros Guía para personas con discapacidad visual).