New Driver tuvo la posibilidad de llevar a cabo una producción con un Triumph TR2, un vehículo icónico de la industria que se fabricó en la década del 50. Brillo en Inglaterra y Estados Unidos, pero hoy un ejemplar está en Argentina. Conocelo.

Tener la posibilidad de conducir un auto fuera de lo común es sin lugar a dudas una experiencia muy linda. Si a eso le sumamos que ese vehículo sea descapotable, histórico y que al manejarlo sea más confiable y seguro que un varios actuales, colocamos a esa experiencia a otro nivel. New Driver tuvo la posibilidad de tener en  sus manos un Triumph TR2, un ícono de los años 50 que, muy probablemente, haya marcado una época importante de crecimiento para Inglaterra en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.

Triumph TR2: Un dandy inglés que se pasea por Buenos Aires y no le pesan los años

Ver a un Triumph TR2 rodando por la ciudad causa revolución en más de uno que lo ve. No sólo por ser un vehículo clásico sino porque a aquellas personas que les llama la atención entienden que hay una historia muy interesante detrás de él. Por eso más allá de la sesión de fotos que pudimos desarrollar con esta belleza queremos contar un poco todo lo que esconde detrás.

En 1950, el Triumph Roadster Standard había quedado obsoleto y la potencia de su motor era claramente insuficiente. El director de la compañía, Sir John Black, había intentado adquirir sin éxito la Morgan Motor Company, con la idea de incorporar a su gama un automóvil deportivo accesible. Esto propició que se construyera un prototipo de dos plazas sobre una versión reducida del chasis del Standard Eight, impulsado por el motor V4 Standard de 2 litros. El prototipo resultante fue el Triumph 20TS, el cual se presentó en el Salón del automóvil de Londres en 1952.

Triumph TR2: Un dandy inglés que se pasea por Buenos Aires y no le pesan los años

Black les pidió al ingeniero de desarrollo de BRM y al piloto de pruebas Ken Richardson que evaluaran el 20TS. Después de calificarlo como «una trampa mortal», se emprendió un proyecto para mejorar su diseño. Un año después se presentó el TR2 en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1953, tras lo que el 20TS pasaría a ser conocido extraoficialmente como TR1. Hubo un prototipo anterior, el TR-X, conocido como «Bullet», del cual solo se construyeron tres unidades.

El nuevo modelo tenía un aspecto más atractivo, incorporaba un chasis mejorado más sencillo, era algo más largo y disponía de una mayor anchura. Tuvo un gran éxito entre los compradores estadounidenses y se convirtió en la mejor fuente de ingresos para Triumph. De los 8636 TR2 producidos, en el año 2011 había 377 matriculados y otros 52 registrados en el Reino Unido​ y en los Estados Unidos se conservan al menos otros 1800 TR2. En Argentina también hay algunos ejemplares y uno de ellos fue el que estuvo mano a mano con New Driver.

Triumph TR2: Un dandy inglés que se pasea por Buenos Aires y no le pesan los años

El auto hoy en día, el cual pudo tenerlo de cerca New Driver, se comporta de manera excelente. Si bien esta unidad que probamos fue totalmente restaurada y muy cuidada en todos sus detalles, el auto se sigue teniendo el funcionamiento de un clásico sport inglés. Su interior es muy cómodo, casi como estar sentado en el jardín de una casa al lado de una pileta disfrutando del sol, pero en velocidad. Prácticamente puede manejarse acostado.

Triumph TR2: Un dandy inglés que se pasea por Buenos Aires y no le pesan los años

Su motor, un 1991cc de cuatro cilindros en línea, es suave y con un sonido muy inglés, donde se hace sentir claramente cuando hay que pasar un cambio. La caja deja sentir sus engranajes cuando hay un rebaje y le da al conductor la sensación que es un verdadero Sport.

Triumph TR2: Un dandy inglés que se pasea por Buenos Aires y no le pesan los años

Para quien conduce este TR2 las sensaciones son muchas. Con él, uno puede entrar en la piel de un “dandy” de los 50. También de disfrutar de un claro contraste, como por ejemplo la sensación de libertad en una ciudad de edificios altos, llena de vehículos más grandes y modernos alrededor, los cuales al verlo lo saludan demostrando el respecto a su valor histórico, diseño y calidad. Un ícono ingles que se pasea por Buenos Aires de la misma manera que lo hacía hace 70 años atrás, sin perder su estilo al caminar.