El legendario modelo de Ford que tuvo nacimiento en Detroit llega en su versión eléctrica (Mach – E) para revolucionar el mercado y terminar de convencer a aquellos que aún no miraban con buenos ojos esta nueva fuente de alimentación.

La marca del óvalo presentó este SUV deportivo que adopta el nombre del legendario «muscle car» para cerrar así la nueva camada del modelo con esta versión 100% eléctrica. A pesar de la polémica que supone el hecho de que este auto de «puro músculo américano» ahora pueda tener su variante eléctrica, estando los fanáticos de la marca acostumbrados a sus potentes y ruidosos motores V8, no sería un problema para sus creadores. Estos apuntan hoy a que sus fanáticos empiecen a pensar en la idea de que «Mustang» se convierta en una sub-marca independiente dentro de Ford y que pasará rápidamente a ser un sinónimo de innovación.

Los más importantes mandatarios de Ford en suelo americano ya se encargaron también de aclarar que esto no pone fin a sus clásicos y potentes motores V8, a los que el público esta acostumbrado y a nosotros nos desvelan por las noches, sino que la tradición continuará en un camino paralelo a la innovación.

El Mustang Mach-E marca el lanzamiento de la primera plataforma 100% eléctrica de Ford. Es el primer modelo de la marca del Óvalo que no tendrá versiones con motores de combustión interna. Esta plataforma se usará para otros modelos, que también usarán el nombre Mustang. Se sabe que en el futuro habrá también una coupé con esta base.

El piso del vehículo está todo ocupado por las baterías. En el caso de la versión tope de gama (GT Performance), son doce paquetes de baterías de iones de litio, con un rendimiento de 98,8 kWh. Es más de lo que ofrece el Porsche Taycan (93 kWh) y apenas un poco menos que Tesla Model S más deportivo (100 kWh). El GT Performance tiene 459 caballos de potencia y 829 Nm de torque. Acelera de 0 a 100 km/h en sólo 3 segundos. Este valor se logrará al activar el modo de manejo “Unbrided” (“Desenfrenado”). Tiene dos motores eléctricos, uno en cada eje. El motor principal es el trasero. El motor complementario delantero sólo se activará cuando se necesite la doble tracción.

Ford declara una autonomía de 483 kilómetros. Si se lo enchufa en un tomacorriente doméstico de 240v, las baterías recuperan 35 kilómetros de autonomía por hora. Con un wallbox (llamado Ford Connected Charge Station), se logran 50 kilómetros de autonomía por hora. En una estación de carga rápida (350 kw), en cambio, se obtienen 75 kilómetros en 10 minutos.

De esta manera, el Mach-E podrá ser visto como una “herejía” por los fanáticos del Mustang. O bien como el “salvador”, que permitirá seguir produciendo los geniales V8.

El Mustang Mach-E se producirá en la planta de Ford en México, donde hasta hace poco se fabricaba el Fiesta KD. Si bien ya se abrieron las reservas, las entregas serán recién a fines de 2020. Arrancará por Estados Unidos y Europa. Este no es un concept car, eso está claro. Es un auto de producción que desde hace unos días ya se puede reservar en Estados Unidos, a partir de 44 mil dólares. Es mucho más barata que otras SUVs eléctricas similares y promete las prestaciones de un Porsche 911 GTS.