Enio Garcia, Jefe de asesores del ministerio de Salud bonaerense aseguró hoy que en la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) existe una circulación comunitaria de la variante Delta, pero no hay un “aumento de casos vinculado a eso”.

La variante Delta ya comenzó a circular comunitariamente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y está semana se conoció el primer caso de un ciudadano que vive en el conurbano bonaerense. En relación a esto el Jefe de asesores del ministerio de Salud provincial Enio García en declaraciones a Radio Nacional sostuvo; “Esta semana identificamos, a través de un estudio epidemiológico junto con la ciudad de Buenos Aires, lo que se podría decir que es el primer caso de circulación comunitaria reportado en la provincia de Buenos Aires, en el municipio de Lanús”.

Se trata de una persona que vive en Lanús y trabaja en la ciudad de Buenos Aires que tuvo la infección pero “no tenía un antecedente de viaje fuera del país y tampoco un vínculo que se pudiera encontrar con algún viajero”, explicó el funcionario provincial.

En ese punto, explicó que la provincia tiene identificados cerca de 50 casos de variante Delta y que todos “estaban conectados con viajeros y controlados en hoteles para que sea más eficiente”, con excepción de dos casos que eran convivientes de personas que volvieron del exterior.

“Hay otros casos de ciudad de Buenos Aires que no se encuentra un vínculo con viajeros. Eso nos da la pauta de que ya hay una circulación comunitaria en la zona del AMBA”, indicó.

Sobre la preocupación y el alerta asociados a la circulación de la variante Delta, que se caracteriza por ser de mayor transmisibilidad, García sostuvo que es bueno “discutirlo, relativizarlo”. “Está bueno, por un lado, que siempre nos preparemos para el peor escenario”, dijo y agregó que pese a que ya se observa una circulación comunitaria “no vemos aumento de casos vinculado a eso”.

En este sentido hizo una distinción en lo que se observó en Europa con respecto a la variante y en la Argentina.

En Europa a las dos semanas desde que se identificaron los primeros casos, empezaron a subir los casos y tuvo lo que se llamó la tercera o cuarta ola. Acá todavía no”, afirmó, lo que atribuyó a “las diferentes vacunas que usamos acá, al momento en que estamos vacunando que es distinto al que se estuvo vacunando allá y a la predominancia de otras variantes en nuestro perfil epidemiológico (la Manaos y la Andina) que en Europa no predominaron”.