La conocida marca de alfajores Havanna suspende a sus 320 empleados de producción. Uno de sus accionistas es el padre de la ex ministra de Desarrollo social del gobierno de Macri.

Los 320 trabajadores temporarios de la planta de producción de Havanna, fueron suspendidos y quedaron sin ingresos en medio de la cuarentena obligatoria por la pandemia del coronavirus covid-19. Afirman que no pueden cobrar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) por estar en relación de dependencia y tampoco pueden cobrar una indemnización porque no fueron despedidos.

Havanna tiene en su directorio y entre sus accionistas a Guillermo Stanley, el padre de la ex ministra de Desarrollo Social durante el gobierno macrista, Carolina Stanley. La firma es una empresa multinacional con sedes en diez países como Estados Unidos, España, Brasil y Chile.

«El 19 de marzo fuimos suspendidos y a principios de abril la empresa nos liquidó los sueldos de la quincena de marzo», contó a El Destape la delegada de la planta Natalia Angel.

La fábrica tiene en total 420 trabajadores, de los cuales sólo 52 están de forma efectiva  y los restantes  son contratados de forma temporaria desde noviembre hasta abril, tiempo en que dura la temporada.

«En el invierno nos llaman a veces para trabajar alguna quincena y después tenemos un seguro que dura 80 días», explica Angel, quien cuenta que tienen compañeras que llevan más de treinta años de servicio sin ser efectivizadas.

Los trabajadores alertan por la inestabilidad laboral que significa esperar a que todos los años los contraten de forma temporaria, piden que se vuelvan a realizar contrataciones permanentes y alertan por las violaciones a los derechos laborales que significan vivir siempre en la incertidumbre.

«Nosotros ahora no tenemos ingresos y no podemos pedir la IFE. ¿Cómo hacemos para pasar el invierno?», pregunta Angel, quien hace 13 años que es contratada temporaria y que representa a los trabajadores mediante el gremio de Pasteleros.

«Creemos que el hecho de que estemos hace tantos años en la empresa. Lo que reclamamos es un reconocimiento, un pago mínimo», sostiene la delegada. El gremio de Pasteleros acordó el pago del 100 por ciento de las horas que se trabajen y un 75 por ciento de las horas que no se trabaje por la cuarentena. Sin embargo para los empleados temporarios de Havanna el ingreso es nulo.

Los ingresos quincenales para los trabajadores rondan los 12 mil pesos por quincena más el pago de un plus salarial por producción. Las mujeres son más perjudicadas, porque el convenio laboral 198/92 establece que cobran el básico para los hombres es 22 por ciento mayor debido a que hacen «tareas más productivas».