Le ganó a Atlético Paranaense 2 a 0 en la Bombonera con goles de Ávila y Salvio.

Boca tenía todo a favor. Se había traído una victoria por 1 a 0 del partido de ida en Curitiba jugando bien, definía la serie de local con el apoyo de su público y algunos jugadores importantes habían podido descansar y no jugar el partido del domingo pasado frente a Huracán por la Superliga. Pero a veces, tantas señales favorables pueden llevar a relajarse de manera inconsciente, con los peligros que esto conlleva.

Boca no se relajó. De entrada buscó el arco rival, sin especular con el resultado obtenido en Brasil. Jugó con agresividad, controlando el partido y poniéndolo al rival en su propio campo. Pero el gol no se le daba por errores de definición o intervenciones del arquero Santos que ahogaban el grito. Pasado el aluvión inicial, Paranaense pareció acomodarse e inquietó con un par de contras y algún tiro libre. En ese momento uno caía en la cuenta de que la ventaja era de solo un gol, y que cualquier infortunio podía complicar la clasificacón. Pero fue solo un rato, porque la parte final del primer tiempo volvió a mostrar a un Boca superior, que hasta se perdió algún gol increíble, salvado en la línea por un jugador rival luego de varios rebotes.

El segundo tiempo fue más de Boca, controlando a Paranaense, que intentaba inquietar con alguna jugada preparada, aunque debía agregarle contundencia a su dominio. A los 12´, por fin, Andrada hace muy fuerte un saque de arco que es «peinado» levemente por Nández en campo rival y controlado perfectamente por Ramón Ávila que ingresa al área y con un remate furibundo vence a Santos. Explotó la Bombonera y con razón, porque ese gol merecido, prácticamente sentenciaba la serie. Y podía haber aumentado de no ser porque Zárate se empecinó en resolver individualmente algunas jugadas que pedían el pase a un compañero, o se enredó inexplicablemente cuando debía rematar. Quedó tiempo para que la Bombonera ovacionara a Nández cuando se fue reemplazado por Salvio, en el último partido del uruguayo con la camiseta de Boca, ya que viajará a Italia para continuar su carrera en el Cagliari. También para que en tiempo adicionado, el ingresado Salvio convierta su primer gol en Boca, recibiendo un cambio de frente de Mac Allister de izquierda a derecha y sorprendiendo al definir al primer palo.

Todo bien para Boca, cuyo rival en cuartos de final de la Copa Libertadores será la Liga de Quito, primero de visitante en la altura y luego definiendo de local en la Bombonera.