Como sucedió históricamente, el deporte se suma a las protestas en EE.UU. en contra del racismo a raíz de la muerte de George Floyd.

La muerte en Minneápolis del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco que al momento de detenerlo lo mantuvo con su rodilla apretándole el cuello hasta dejarlo sin aliento, no solo despertó violentas protestas en todo EE.UU., sino que motivó la solidaridad de deportistas de todo el mundo en contra del racismo.

El racismo en los EE.UU. es un tema recurrente especialmente en los estados del sur. Desde agosto de 1965 con los «Disturbios de Wats», producidos por la detención del motociclista negro Marquette Frye por conducir en estado de ebriedad y la resistencia de su familia al arresto que provocaron una revuelta con 34 muertos y 1000 detenciones en ese suburbio de Los Ángeles que cada tanto algún incidente hace estallar la violencia.

La muerte de George Floyd volvió a encender la mecha que en 1968 hizo estallar la relación entre blancos y negros tras el asesinato de Martin Luther King el 4 de abril en Menphis (46 muertos) o en 1991, cuando se absolvió a los 4 policías blancos que agredieron violentamente al taxista negro Rodney King en Los Ángeles y la gente salió a protestar dejando un saldo de 56 muertos.

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La tapa de la revista Time con los disturbios raciales que ciclicamente se reiteran

El deporte en general y los deportistas en particular siempre se expresaron de distintas maneras apoyando la igualdad racial. Algunos silenciosamente, como los atletas Tommie Smith y John Carlos en el podio de los 200 mts. de los JJ.OO. de Mexico 1968, levantando sus puños enfundados en guantes negros (símbolo del «Black Power») mientras sonaba su himno, hasta el boxeador Cassius Clay y sus discursos antirracistas en cada entrevista.

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La célebre foto del podio de los 200 mts. llanos en México 68 con Tommie Smith y John Carlos levantando sus puños enguantados como símbolo del «Black Power». El tercer hombre del podio, blanco, es el australiano Peter Norman, que más tarde declaró que de haber habido un tercer guante se lo habría puesto, ganándose muchos problemas con su federación pero el respeto eterno de sus colegas.

Hoy los deportistas se manifiestan también mediante publicaciones en las redes sociales, como el legendario ex basquetbolista de Los Ángeles Lakers Kareem Abdul Jabbar que, refiriéndose al asesinato de George Floyd escribió: «se abrió la temporada de caza de negros…». No fue el único. Le Bron James, Serena Williams, Steven Curry y muchos más escribieron su malestar, enojo y preocupación.

Esto ya no es sólo un tema de los EE.UU., sino que a través de todo el mundo los deportistas buscaron mostrar su solidaridad y enviaron su mensaje anti racismo. Muchos en silencio, arrodillándose sobre una pierna, protestando contra el policía que con esa posición terminó con la vida de George Floyd, como los 29 jugadores del plantel del Liverpool que posaron así en el centro del campo de juego de su estadio de Anfield.

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El plantel del Liverpool solidarizándose en un mensaje antirracial en apoyo de George Floyd.

McKennie, capitán del Shalke 04 en la Bundesliga, lució su brazalete de capitán con el lema «Justice for George» escrito, en homenaje a Floyd. Y el goleador del Borussia Dortmunt Jadon Sancho mostró una remera debajo de su camiseta con la leyenda «Justice for George Floyd» («Justicia para George Floyd») y ambos podrían ser sancionados por la Bundesliga, lo mismo que Marcus Thuran del Borussia Moenchengladbach que se arrodilló como homenaje al convertir un gol.

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El brazalete de Weston McKennie, capitán del Shalke 04, con la leyenda «Justice for George»

El tema del racismo en el deporte no es un tema menor. Los partidos de fútbol de las grandes ligas de Europa se ven constantemente interrumpidos porque los árbitros tienen la orden de detenerlos cuando de las tribunas bajan cantos racistas o insultos referidos a la raza o religión de algún futbolista. Argentina no está al margen de esto, ya que muchas hinchadas también cantan cantos xenófobos en nuestras canchas.

George Floyd es una nueva víctima. Cada tanto, cuando creemos que el racismo es un tema del pasado, vuelve a pasar algo así, haciendo visible que las diferencias y prejuicios raciales no son algo superado. Al menos el deporte intenta demostrar que todos somos una sola raza: la raza humana.