Le ganó 89 a 79 con Rudy Gobert como figura

Muchos hablan de otra sorpresa en el mundial de básquet. Después de la victoria Argentina, el triunfo de Francia contra EE.UU. por 89 a 79 parecía otro «batacazo». Porque quedaba eliminado en cuartos el país en donde se inventó este juego, el bicampeón mundial integrado por todos jugadores NBA y dirigido por el mítico Greg Popovich.

Pero no es tan así. Francia tiene un equipazo, en el que se destacan cinco jugadores de la NBA y varios que integran los mejores equipos de Europa. Rudy Gobert juega de pivot en Utah Jazz y fue la figura del partido con 21 puntos y 16 rebotes. Es un gigante de 2, 16 metros considerado en la última temporada el mejor defensor de la NBA. Si le agregamos a Evan Fournier, escolta de los Orlando Magic, que viene promediando 21 puntos por partido en el mundial y en el encuentro de ayer consiguió 22 tantos y 4 asistencias, a Nicolas Batum, alero de los Charlotte Hornets, al base de los New York Nicks, Frank Ntilikina y a Vincent Poirier, que juega en Boston Celtics, forman un quinteto fantástico. Si a todos les sumamos jugadores que militan en los mejores clubes europeos, como el base Nando De Colo que juega en el Fenerbace de Turquía después de haber estado durante dos años en San Antonio Spurs, nos damos cuemta de que estamos ante un rival complicadísimo.

No se sorprendan si les digo que los jugadores argentinos preferían enfrentar a Estados Unidos. Porque el equipo dirigido por Greg Popovich, con todos jugadores NBA pero sin sus mega-estrellas como Le Bron James, Stephen Curry o Kevin Durant, deja de ser un «dream team» o equipo soñado para convertirse en un rival poderoso pero terrenal. Y cuando en la conferencia de prensa post partido le preguntaron a Mitchell sobre las ausencias, Popovich tomo el micrófono y contestó que esa pregunta era una falta de respeto para el equipo y para Francia que ganó el partido. Que los jugadores eran los que estaban y él se sentía orgulloso de ellos. Inútil es ponerse a pensar qué habría pasado de haber estado aquellas estrellas.

Hoy Francia venció a un EE.UU. que llevaba 13 partidos invicto en mundiales. Y le ganó bien, superándolo en todo momento, salvo en el final del tercer cuarto y el principio del segundo, cuando de ir perdiendo por 10, EE.UU. lo pasó a ganar por 7 gracias a una tremenda producció de Donovan Mitchell, jugador de Utah Jazz, que convirtió 14 puntos en ese cuarto. Después sobrevino la reacción francesa y una llamativa sequía en los americanos, que estuvieron cinco largos minutos sin convertir, permitiendo a los galos volver a estar arriba en el marcador.

La semifinal será el viernes a las 9,00 en Pekin. Francia es favorita. El antecedete inmediato es el último partido de preparación en Europa de nuestra selección, jugado en Lyon y que los franceces ganaron 77-58 mostrando una amplia superioridad. Pero desde aquel partido Argentina mejoró. Todo puede ser. Si los jugadores confían, nosotros no tenemos por qué no hacerlo. Este grupo ya nos dio muestras de su entereza y capacidad.