Venció a su clásico rival Ellerstina por 16 a 12 en la final del Argentino Abierto de Polo y lo ganó por séptima vez consecutiva.

Es sabido que el polo argentino es el mejor del mundo. Los mejores jugadores y los mejores caballos están aquí. También los mejores torneos abiertos: Jockey Club, Tortugas y el Abierto Argentino conforman la famosa «Triple Corona» de este deporte, como los «mayors» en golf o los Grand Slam en tenis. Y de los tres torneos, el Abierto Argentino es el más importante, porque se juega en el Campo Argentino de Polo de Palermo y atrae a personalidades y magnates de todo el mundo que aman ese deporte. Ese torneo, como todo campeonato que se precie, tiene una rica historia, llena de grandes jugadores, equipos formidables y rivalidades legendarias.

La Dolfina y Ellerstina son una de esas rivalidades que, pasado el tiempo, se seguirán comentando. Como Venado Tuerto- El Trébol o Coronel Suárez Santa Ana. Adolfo Cambiaso, creador y alma de La Dolfina, empezó en Ellerstina de la mano de Gonzalo Pieres padre y con ese equipo ganó su primer Abierto en Palermo en 1994 para años después empezar a andar su camino con equipo propio y participar en 20 ediciones, jugando 19 finales (la única de la que no participó fue la de 2005 entre Indios Chapaleufú II 15 vs. Indios Chapaleufú I 11) de las que salió vencedor en 13 oportunidades contando la de 2019, las siete últimas de manera consecutiva. Una barbaridad.

Son dos equipazos. uno, La Dolfina, con 40 goles de handicap: Adolfo Cambiaso (h) 10; David «Pelón» Stirling 10; Pablo Mac Donough 10 y Juan Martín Nero 10. El otro, Ellerstina, con 39: Facundo Pieres 10; Gonzalo Pieres (h) 9; Pablo Pieres 10 y Nicolás Pieres 10. Pero el equipo de Cambiaso ejerce algo así como una paternidad, a pesar de que el único equipo que pareciera puede ganarle de tanto en tanto es el de los Pieres. Algo así como el mítico Coronel Suárez de los hermanos Harriott (Juan Carlos (h) y Alfredo) y los hermanos Heguy (Alberto Pedro y Horacio), ganador de 10 Abiertos seguidos, que de tanto en tanto perdía con el Santa Ana de los Dorignac.

La Dolfina sigue haciendo historia.
Tras una dura caída, Juan Martín Nero sería reemplazado. El back sufrió fractura en su peroné.

Esta final del Argentino Abierto fue para La Dolfina por 16 a 12 y no parece una utopía que alcance con tres torneos seguidos más a Coronel Suárez. No fue fácil. Inclusive tuvieron que soportar imponderables como la caída de Juan Martin Nero (el mejor back del mundo) a falta de un chukker y medio, que tuvo que ser reemplazado por el brasileño Rodrigo Ribeiro de Andrade (8 goles de handicap) sin que se resintiera el funcionamiento. La verdad, la cancha estaba muy resbaladiza. Además de la de Nero (terminó con fractura de peroné) hubo otras cuatro caídas que hicieron pensar si el partido no debió haberse postergado.

La Dolfina sigue haciendo historia.
Esta vez la foto del equipo vencedor no es un cuarteto, ya que se agrega el brasileño Ribeiro de Andrade que reemplazó a Nero en el último cukker y medio de la final.

Cambiaso ganó por 16ta vez el torneo más importante. Está cerca de Alberto Pedro Heguy (17), Horacio Heguy (19) y Juan Carlos Harriott (h) (20), todos de Coronez Suárez. Estamos en presencia de un fuera de serie. Disfrutémoslo mientras siga jugando, porque estos jugadores aparecen de tanto en tanto. A mi me decían que mire al genial «Juancarlitos» porque no iba a volver a ver otro así. Sin embargo apareció Adolfo Cambiaso. Y el polo argentino sonríe.