Mientras tanto, el US Open anunció que no modificará su lugar en el calendario 2020.

Comenzaron a llover fuertes críticas sobre la decisión de la organización de Roland Garros de postergar la iniciación del torneo para el 20 de septiembre, fijando su finalización para el 4 de octubre. La razón de tamaña decisión es la imposibilidad de organizarlo en mayo y junio, su fecha original, a causa de la propagación del COVID-19 fuertemente en Europa, según lo hicieron saber en su sitio oficial de internet.

La mayoría de los reproches es por no haber consultado a ninguna de las estructuras del deporte blanco: jugadores, ITF, WTA y ATP, como tampoco a las competencias que están programadas dentro de las dos semanas que escogió la gran cita parisina para mudarse. El US Open hizo saber que mantendrá su lugar en el almanaque actual, en clara contraposición con Roland Garros. El Grand Slam estadounidense concluye el 13 de septiembre.

Otro condimento que tienen en cuenta los que reprueban el accionar de Roland Garros es el clima que imperará en Francia en septiembre, ya que es común el frío y las lluvias en esa época, en contraste con el calor que reina en mayo en el territorio galo. El poco margen de tiempo entre una competencia y la otra es señalada, además del ítem climático, como un despropósito por todas las voces que se alzaron en contra de la decisión tomada por el Grand Slam que se disputa en canchas de arcilla.

Las numerosas críticas desde todos los sectores del tenis ponen como ejemplo el caso del español Rafael Nadal, ganador de ambos Majors en el 2019, quien deberá defender en muy pocas semanas 4000 puntos, «obligándolo» a tener excelentes resultados para mantener su ranking. Una prueba muy dura para el oriundo de Manacor, debiendo soportar con poca maniobrabilidad, además, el largo viaje y el cambio de superficie.

 Esta dificultad se le puede plantear a cualquier jugador de la ATP o WTA que llegue a las instancias finales del US Open, pero la situación del mallorquín tiene el plus de la importante cantidad de puntos a salvaguardar en muy escaso tiempo. El ex tenista francés Guy Forget, la cara visible de Roland Garros, manifestó que le avisó a Rafa previamente la controvertida disposición tomada. El ibérico, 12 veces campeón en el Bois de Boulogne, no se ha expresado al respecto todavía pero seguramente lo hará, tarde o temprano.

Ante esta situación, la Laver Cup, uno de sus propietarios es Roger Federer, emitió un comunicado en total discrepancia con el anuncio de Roland Garros, exclamando que no modificará la fecha estipulada para su evento en Boston, programada del 25 al 27 de septiembre, en pleno desarrollo del “nuevo” Roland Garros. Entre los actores principales y secundarios del circuito tenístico se pueden encontrar tajantes críticas contra el Abierto de Francia, como la del tenista Vasek Pospisil, miembro del consejo de jugadores de la ATP, quien utilizó el término “arrogantes” para calificarlos.

Sus colegas Diego Schwartzman, Jamie Murray y Naomi Osaka acompañaron la línea vehemente del canadiense, también el entrenador Darren Cahill. Habrá que contemplar que rumbo tomarán los jugadores, porque la tentación de tomar parte de Roland Garros puede dividir las aguas, pero podría existir la posibilidad de un boicot por parte de los tenistas a una de las grandes citas del tenis mundial, en caso de unir criterios. Cuestión de negociar y tirar para un mismo lado, sobre todo en un contexto en el cual una pandemia azota a la salud de la humanidad, algo que no tuvieron en cuenta en París.