El Trinche Carlovich, el ex futbolista que fue leyenda, murió a los 74 años como consecuencia de los golpes recibidos al robarle su bicicleta.

El ex futbolista Tomás Felipe «el Trinche» Carlovich falleció hoy a la edad de 74 años en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez de la ciudad de Rosario como consecuencia de los golpes recibidos durante un asalto en el que un joven le robó la bicicleta. Fue una leyenda del fútbol argentino que nunca buscó la fama y el éxito.

Ese jugador, al que algunos que lo vieron jugar indican como «mejor que Maradona» y que siempre prefirió estar cerca de su casa y de su gente en Rosario antes que la gloria deportiva o el dinero de las grandes transferencias, murió en su ciudad querida tras golpear su cabeza contra el asfalto durante el violento robo en que se llevaron su bicicleta.

Murió El Trinche Carlovich, leyenda del fútbol argentino.
La imagen muestra el momento en que el Trinche Carlovich es atendido en la calle mientras esperan a la ambulancia que lo trasladaría al HECA, donde falleció en el día de hoy.

El Trinche Carlovich fue una verdadera leyenda del fútbol argentino y, especialmente, del fútbol de Rosario. Un jugador de notable calidad que fue más conocido con el correr de los años, ya retirado, que en sus épocas de jugador activo. Un caso extraño en el que el que el tiempo fue agrandando la figura de un jugador del que no se conserva ningún registro fílmico.

Figuras como Menotti, Valdano y Pekerman, que sí lo vieron jugar, hablan maravillas de su técnica. El Trinche Carlovich se convirtió, sin proponérselo, en una bandera de los que gustan de un juego más técnico que físico, con el manejo y tenencia de pelota como paradigma. Por eso se deshacen en elogios hacia un jugador que hacía del fútbol un arte.

Murió El Trinche Carlovich, leyenda del fútbol argentino.
El Trinche Carlovich jugando. Alto, algo lento y con un manejo de su zurda elegante, dicen que era una mezcla de Redondo con Riquelme.

Es lógico preguntarse por qué un jugador con tantas condiciones no triunfó, al menos, en uno de los dos equipos más poderosos de Rosario. Él hizo inferiores en Rosario Central y llegó a jugar un par de partidos en primera, pero el técnico Miguel Ignomiriello no lo tuvo en cuenta ya que prefería la disciplina y una buena preparación atlética, cosas a las que Carlovich no se adaptó.

Pasó seis meses por Flandria y se fue a Central Córdoba, el que sería su lugar en el mundo. Cuentan que la cancha, en el sur de la ciudad de Rosario, se llenaba si jugaba él. Porque había que preguntar si ese día el Trinche Carlovich estaba en el equipo, ya que era de ausentarse por distintos motivos, cosa que en un club más chico, por ese entonces le permitían.

Hay una fecha emblemática en la historia de este jugador. El 17 de abril de 1974, la selección argentina que se preparaba para el mundial de ese año en Alemania enfrentó a un combinado de Rosario en un amistoso. Los técnicos de este último equipo fueron Juan Carlos Montes, en ese momento técnico de Newell´s y Carlos Timoteo Griguol, D.T. de Rosario Central.

Entre ambos decidieron poner a cinco jugadores de Central, cinco de Newell´s… y al Trinche Carlovich de Central Córdoba. El combinado de Rosario le gana 3 a 1 a la selección, dándole un baile ante las más de 30.000 personas presentes en el estadio del Parque de la Independencia que pasaría a la historia de la ciudad y de su orgullo futbolero.

Murió El Trinche Carlovich, leyenda del fútbol argentino.
El Combinado de Rosario que enfrentó el 17/4/1974 a la Selección Nacional. Parados: Capurro, Biasutto, Pavoni, Mario Killer, el Trinche Carlovich y Jorge González. Abajo: Robles, Obberti, Aimar, Zanabria y Mario Kempes.

En ese partido, la figura fue el Trinche Carlovich. Cuentan los que lo vieron, que en la primera pelota que recibe de Aimar, le hace un túnel a Pancho Sá, defensor de Independiente y la selección, y cuando éste se da vuelta le hace otro. «Caño de ida y de vuelta», como dice el hincha de fútbol, que hizo estallar a todo el estadio en una increíble ovación.

A partir de ahí, todo fue de Carlovich en una actuación memorable de todo el equipo rosarino. El primer tiempo terminó 3 a 0 a favor de los locales con un paseo histórico. Cuentan que Vladilao Cap, entonces técnico de la selección, le pidió a sus pares del combinado rosarino que por favor sacaran «al 5», porque los estaba humillando. El «5» era el Trinche, que fue reemplazado por Berta.

Ése día nació la leyenda. César Luis Menotti jura haberlo convocado a la selección que armó con jugadores del interior (de la que surgieron Ardiles y Valencia por ejemplo) y que no se presentó porque no retornó a tiempo de una ida a pescar. El Trinche Carlovich dice que no se acuerda, pero que a él le hubiera encantado jugar en la Selección Nacional.

Yo llegué a conocerlo, en uno de los tantos viajes a Rosario para transmitir un partido. Tipo callado, tranquilo, que parecía tener un poco de vergüenza de todo lo que se decía de él, al punto de minimizarlo o hasta negarlo. Ya estaba operado de la cadera, tenía un andar lento y pausado y sus ojos estaban llenos de nostalgia.

Murió El Trinche Carlovich, leyenda del fútbol argentino.
En febrero de este año, Maradona conoció a Carlovich cuando fue a Rosario con Gimnasia y Esgrima. Ahí le dijo: «Vos fuiste mejor que yo.

Al Trinche Carlovich lo mataron para robarle su bicicleta. La muerte absurda lo encontró en la ciudad que él amaba y a la que siempre volvía. El último regalo se lo hizo el pasado mes de febrero Maradona cuando con Gimnasia fue a Rosario y se encontró con él. «Vos fuiste mejor que yo», le dijo Diego. El Trinche no quería ser el mejor. Él solo quería jugar a la pelota.