Alcanzó esa cifra al ganar el Zozo Championship en Japón e igualó el récord que tenía Sam Snead desde hace 54 años en soledad.

En diciembre de 2017 llegó a estar en el puesto 1.199 del ranking. Terminó el 2018 en un increíble 14 °lugar. Ahora se ubica 6° y acechante, aunque supo estar 5°, su mejor ubicación del año, luego del Memorial Tournament. Tiger Woods ya era una leyenda del golf y ahora, a los 43 años, es una leyenda plenamente vigente.

Volvió luego de muchos problemas físicos. Incluso jugó este torneo luego de un parate obligado por su tercera operación de rodilla izquierda que duró dos meses. Volvió luego de sufrir el escarnio público por sus problemas matrimoniales y algunos excesos. Es que pareciera que para ser grande entre los grandes, uno tiene que no solo demostrar su talento sino superar problemas extradeportivos. Y Tiger lo hizo.

En abril pasado emocionó al mundo ganando el Masters de Augusta, once años después de haber obtenido su último «mayor». Muchos decían que ya había pasado su cuarto de hora y ahí estaba él para regalarle al mundo y a él mismo un momento épico. Su 15° torneo grande. Pero tal vez lo más importante fue que la gente estaba de su lado, que habían quedado atrás los abucheos y gestos de fastidio. Que volvía a disfrutar de un torneo coronándolo con un éxito. Y no se quedó sino que fue por más.

Tiger Woods ganó su título número 82 del PGA y es récord.
Toda la felicidad de Tiger en abril pasado en Augusta, luciendo el tradicional saco verde.

En Japón presentó una tarjeta de 261 golpes, 19 bajo el par. Llevando tres golpes de ventaja sobre el local Matsuyama, aguantó la presión y cerró su participación bajando en un golpe el último hoyo, lo que le permitió mantener la ventaja, ya que el japonés quedó con -16. Tercero, con -13, terminó nada menos que Rory McIlroy, el n°2 del mundo.

Tiger Woods ganó su título número 82 del PGA y es récord.
Fin del recorrido. La mano en alto agradeciendo los aplausos. Tiger Woods ya es récord

82 torneos del PGA ganados, igualando el récord de Sam Snead, que falleció en mayo de 2002. Y va por más, ya que Snead los consiguió a los 52 años, 9 años más que Tiger. ¿Qué mejor para un deportista que desafiarse a más?. Por lo pronto el mismo Woods manifestó querer clasificarse para competir en los Juegos Olímpicos Tokio 2020. Y si él se lo propone, no creo que nadie se anime a contradecirlo. Somos contemporáneos de una leyenda del golf. Disfrutémoslo, que volvió en plenitud.