Son las últimas tres semanas de este espectáculo. «El Circo del Ánima es el broche de oro en mi carrera», asegura orgulloso Flavio Mendoza. Noche a noche, 35 personas brillan en escena en la carpa montada dentro del estacionamiento del Casino Puerto Madero. Entre sus figuras se destacan Belén Pouchan y Bruno Sainz Micheli; que están bajo el ala del coreógrafo y productor hace mucho tiempo.

El talento de todos y cada uno de los artistas es el principal motivo por el que destaca este convocante show. Sin embargo, son los bailarines y acróbatas, cómo siempre, los más exigidos y quiénes dejan el alma noche a noche en cada función.

Otro motivo es el despliegue que significa montar estructuras de estas características. La vara Mendoza está cada vez más alta, y en cada espectáculo se supera. El vestuario, por otro lado, tampoco se queda atrás.

Un cuarto punto a favor (entre tantos) es que, por su calidad, podría ser un espectáculo internacional, ya tiene poco que envidiarle a lo visto en otras partes del mundo. Es un verdadero lujo que estos artistas argentinos presenten un producto de esta índole. La frutilla de la torta es el hermoso Dionisio, hijo de Flavio, que sale a saludar y se lleva la ovación del público.