Facundo Astudillo Castro fue víctima de «una muerte violenta por asfixia». Así lo confirmó la perito forense Virginia Creimer, quien representa a la madre de Facundo Castro, y dijo que ahora seguirán adelante «buscando la mano homicida».

Hoy se dió a conocer el informe con los resultados de la autopsia realizada a los restos hallados en una cangrejal de la localidad de General Cerri pertenecientes a Facundo Astudillo Castro, el joven de 23 años que desapareció el 30 de abril pasado cuando fue detenido por un móvil de la policía bonaerense mientras intentaba llegar a la localidad de Bahía Blanca.

En la puerta de la ex ESMA, donde se encuentra la sede del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), la perito forense Virginia Creimer reveló a la prensa algunos de los datos surgidos de la autopsia que más de 15 peritos llevaron adelante sobre los restos. Desde allí, aseguró: «esta perito, como parte de la querella, está muy conforme. Se confirmó lo que se había hablado: es una muerte violenta por asfixia, hay que buscar quiénes son los responsables de que Facundo haya muerto de esta manera».

Creimer detalló que «la muerte violenta tiene distintas alternativas: homicidio, suicidio o accidente», y al respecto agregó: «claramente no tenemos un caso de suicidio, claramente no tenemos un caso de accidente, entonces lo que nos resta es un homicidio».

Dichos resultados permiten aseverar, con el rigor científico necesario, que la muerte de Facundo Astudillo Castro se produjo por asfixia por sumersión (ahogamiento). «La sumersión (mecanismo asfíctico) es la causa de muerte por obstrucción de la vía aérea por el ingreso de líquidos durante el proceso de respiración bajo el agua, generando el ahogamiento (asfixia mecánica)», precisa la autopsia.

Al ser consultada sobre cómo seguirá la labor en la causa, la forense dijo que para poder llevar la información pericial de manera contundente a los estrados judiciales, los peritos tienen que hacer ahora un «análisis completo de los 20 cuerpos de instrucción de la causa, que es una segunda autopsia».

«Si no conocemos lo que está dentro de los 20 cuerpos no podemos terminar de entender, por eso el Protocolo de Minnesota habla de contextualizar. Si no conocemos el contexto en el que pudo haberse producido la muerte, no podemos buscar ni diagnosticar lo que tenemos que encontrar«, agregó.

Finalmente, Creimer reveló que las conclusiones de la autopsia no fueron unánimes, ya que en su caso planteó algunas disconformidades que eventualmente presentará en un informe por separado.

«Este paso de hoy es sumamente importante, pero quedan muchos otros pasos periciales importantes. Seguimos adelante buscando la mano homicida«, concluyó.