Según el diario mexicano Excelsior, «el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó que México concedió asilo político a Evo Morales» tras su renuncia a la presidencia de Bolivia en el marco de un golpe de estado. Esto ocurrió » en virtud de que su vida corre peligro por la situación que se desarrolla en Bolivia», según esta misma publicación.

Asimismo el futuro presidente argentino Alberto Fernández, su par mexicano, López Obrador, el presidente peruano Martín Vizcarra y el paraguayo, Abdo Benítez, se reunieron recientemente a intercambiar opiniones acerca de «la necesidad de pacificar la región y cuestionar duramente el golpe de Estado para respaldar la figura del ahora ex presidente boliviano», según Infobae. Entre estos mandatarios hay una decisión generalizada de apoyo a Morales y la importancia «mantener el Estado de derecho en Bolivia».

Por otro lado, el saliente presidente, Mauricio Macri, no se pronunció aún acerca del golpe en Bolivia, aunque Carlos Romero, el ministro Gobierno Boliviano, se encuentra alojado en la embajada de ese país en Argentina debido a que peligra su «integridad física».