por Redacción NewsDigitales
El Gobierno dispuso la desregulación total de los aranceles en los colegios privados. Desde ahora, las instituciones de enseñanza de gestión privada podrán fijar libremente los montos de sus cuotas y matrículas sin informar ni solicitar autorización al Estado.
A través del Decreto 787/25, el Ejecutivo derogó el Decreto 2417 de 1993, que durante más de tres décadas estableció un marco de control sobre el sistema de educación privada. Aquella norma obligaba a los colegios a comunicar a los padres y a la autoridad educativa, antes del 31 de octubre de cada año, el valor de las matrículas, la cantidad y el monto de las cuotas, así como los plazos y condiciones de pago.
También requería que las escuelas privadas presentaran esa información ante la Superintendencia Nacional de Enseñanza Privada y la Secretaría de Comercio, y que solicitaran autorización al Ministerio de Educación -hoy bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano- para aplicar aumentos o establecer cuotas extraordinarias.
Al justificar la medida, el Gobierno argumentó que la normativa derogada “presenta limitaciones y requerimientos que dificultan la adaptación de los institutos privados a las realidades educativas y económicas del país”. Además, sostuvo que el sistema de autorización estatal “ha generado efectos contraproducentes que afectan el funcionamiento y la viabilidad económica de los colegios”.
Según el decreto, las restricciones vigentes “impedían ajustar los precios en función de la realidad económica y los costos operativos”, y llevaban a las instituciones a “fijar cuotas más elevadas de lo necesario” por temor a futuros aumentos no autorizados.
El texto oficial también calificó el mecanismo anterior como “perjudicial para las familias” y sostuvo que limitaba el derecho de propiedad de los establecimientos privados, que “deberían tener la libertad de fijar sus condiciones de contratación y los salarios de sus empleados sin necesidad de autorización estatal”.
De este modo, las escuelas privadas podrán ahora fijar y modificar sus aranceles según el contexto económico sin comunicar las actualizaciones ni esperar aprobación de la Secretaría de Educación.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró la medida y aseguró que permitirá evitar los aumentos “exorbitantes” de marzo, cuando tradicionalmente las cuotas saltaban tras los meses de congelamiento. “Con esta derogación se habilitan ajustes graduales y realistas, alineados con la evolución de la economía, sin saltos bruscos ni sobrecargos preventivos”, señaló.
Para el funcionario, el nuevo esquema -similar al que ya rige para universidades e institutos privados- “favorece un entorno más libre, equilibrado y sustentable” para las escuelas, que representan alrededor del 6% del total de establecimientos educativos del país.