por Fede Carestía
La banda sonora de la película animada Tarzán de Disney es una de las mejores de la filmografía del estudio, todo gracias al talento del músico británico Phil Collins. Sin embargo, su participación no fue sencilla. Collins confesó en una entrevista de 2003 que fue contactado "de la nada" y se sintió "muy nervioso sobre si era capaz de escribir canciones así". El responsable de su elección fue Chris Montan, productor musical ejecutivo con un currículum que incluía éxitos como Aladdín y El Rey León.
La gestación del proyecto se remonta a 1995, cuando el director Kevin Lima y el guionista Tab Murphy comenzaron a dar forma a la historia. Un detalle crucial fue la visión de Lima: no quería un musical tradicional de Disney, donde un personaje se detuviera en medio de la acción a cantar. Le parecía “totalmente ridículo” que un tipo en taparrabos quedara cantando en medio de la jungla. Querían evitar que la música hablara directamente de los miedos del protagonista, sino que fuera una forma de narración que expresara lo que pasaba "por su cabeza". Con esta innovadora premisa en mano, Montan viajó hasta Ginebra, Suiza, donde Collins residía, para convencerlo.
A Collins le bastó con la explicación. En apenas dos semanas, y simplemente sentándose a improvisar con el borrador de la historia, el exintegrante de Genesis compuso las primeras cinco canciones para la película. Tres de ellas terminaron en la versión final: "Hijo de hombre", "Lo extraño que soy" y "Desbaratando el campamento". Otras dos, "Dos mundos" y "En mi corazón vivirás", fueron escritas posteriormente, siendo esta última inspirada directamente en su propia hija, Lily Collins. De hecho, se cuenta que los primeros bocetos de "En mi corazón vivirás" fueron escritos en papel de regalo durante una Navidad en Ginebra.
Para perfeccionar la banda sonora, Disney recurrió al compositor Mark Mancina, quien ya había trabajado en El Rey León. Mancina, un confeso fanático de Genesis que incluso tenía una foto de juventud con la banda, recibió "En mi corazón vivirás" como primera tarea. La conexión y la química creativa con Collins fueron inmediatas, sentando las bases de una colaboración histórica. El resultado fue una banda sonora emblemática que se grabó en 35 idiomas diferentes, un récord para las películas de Disney de la época, con Collins grabando en varios idiomas siendo la primera vez que cantaba en idiomas distintos al inglés.

El éxito de la banda sonora fue rotundo, catapultando a Collins a ganar un Grammy por Mejor Álbum de banda sonora, además del Globo de Oro y el Oscar a Mejor Canción Original por "En mi corazón vivirás".