El Acuatlón Dipy Domijan 2026 vivió una edición histórica. En su décimo aniversario, la prueba se trasladó por primera vez a la Bahía de Varese, un escenario que aportó mayor visibilidad y atrajo a turistas y vecinos que se acercaron a alentar. La organización estuvo a cargo de la ONG Travesía por Mogotes, que incluyó la competencia dentro de su calendario oficial de verano.
La convocatoria fue masiva: más de 60 parejas y 12 atletas individuales se inscribieron en una prueba que combina tres tramos de 400 metros de natación y tres de 1.200 metros de pedestrismo, bajo la consigna de que “uno corre y uno nada”. La diversidad de categorías -familiares, mixtas, individuales y guardavidas- permitió que la fiesta deportiva tuviera protagonistas de todas las edades.

En la clasificación general, el triunfo fue para Florian y Tiago Muñoz, con un tiempo de 32m 33s, seguidos por los hermanos Federico y Salvador Ruiz Migliaccio (34m 38s) y la dupla de Santino y Christian Carletto (34m 42s). Entre las damas, la mejor fue Federica Carletto, con 36m 41s, mientras que en mixtos se destacaron Lucía Romero y Joaquín García Pedroza, con 36m 03s.
Las categorías familiares también tuvieron su brillo: la dupla madre-hija de Silvana Calcagno y Francesca Carletto se impuso con 36m 50s, mientras que en guardavidas el mejor tiempo fue para Mauro Salesky y Guillermo Tolosa, con 35m 43s. La amplitud de podios reflejó la esencia del evento: deporte, integración y emoción compartida.
El traslado a Varese fue uno de los grandes aciertos de esta edición. La bahía ofreció condiciones óptimas para la natación y un marco natural que realzó la prueba. “El evento más divertido de la temporada”, como lo definieron los organizadores, volvió a demostrar que el acuatlón es mucho más que una competencia: es un punto de encuentro comunitario.
La temporada continuará con nuevas fechas en febrero, también en Mar del Plata, consolidando al Acuatlón Dipy Domijan como una cita obligada del verano deportivo. Con récord de participación y un escenario renovado, la décima edición dejó en claro que la tradición sigue creciendo año tras año.