El diputado nacional de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, cuestionó con dureza una expresión atribuida a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), luego de que desde ese organismo se advirtiera a un periodista que estaba “asumiendo riesgos” al publicar determinada información. Para Ferraro, no se trata de una frase ingenua ni desafortunada, sino de una elección deliberada de palabras que, en el contexto de un organismo de inteligencia, adquiere una gravedad particular.
“Imagínate ser diputado provincial y salir a bancar que informar implica riesgos. ¿Qué riesgo? ¿Laboral? ¿Físico?”, planteó el integrante de la Coalción Cívica en sus redes sociales, al advertir que el mensaje no puede leerse en abstracto cuando proviene de una institución con capacidad real de presión y poder estatal.
Imagínate ser Diputado Provincial y salir a bancar que informar implica riesgos. ¿Qué riesgo? ¿Laboral? ¿Físico?
— maxi ferraro 🎗️ (@maxiferraro) January 8, 2026
Que la SIDE le diga a un periodista que se está “arriesgando” por publicar una información no es un hecho menor.
No es una frase inocente ni desafortunada: es una… pic.twitter.com/JKkTXF4vf5
Con su tuit, Ferraro le respondió al diputado provincial libertario Agustín Romo, que había tuiteado: “Imaginate ser Diputado Nacional y salir a decir públicamente que la SIDE aprieta gente porque tuitean a las 11 de la noche. Qué papelón. Ya ni la vergüenza le queda a estos muñecos”. En sus dichos, Ferraro sostuvo que sugerir que informar conlleva peligros, aun bajo la apariencia de una recomendación profesional, tensiona uno de los principios básicos de cualquier democracia: la libertad de prensa.
El legislador nacional remarcó que no se está ante una simple diferencia de criterio o una réplica a una nota periodística, sino frente a una lógica que puede interpretarse como disciplinamiento del ejercicio periodístico. “Comunicar no es amedrentar. Y disentir con una nota no habilita a deslizar amenazas veladas”, señaló, al subrayar que cuando una agencia de inteligencia habla de “riesgos”, el mensaje deja de ser neutral.
El pronunciamiento se inscribe en un contexto de creciente preocupación por el vínculo entre el poder político, los servicios de inteligencia y la prensa. Para el diputado, el episodio no es menor porque naturaliza la idea de que investigar y publicar información sensible puede tener consecuencias, algo incompatible con los estándares democráticos y republicanos.
“En organismos de inteligencia, las palabras pesan”, concluyó Ferraro, dejando en claro que el debate excede el caso puntual y apunta a una discusión más amplia sobre los límites del Estado y la protección efectiva de la libertad de expresión en la Argentina.
GZ