El fútbol argentino despide con tristeza a uno de esos nombres que marcaron una época. Este miércoles se confirmó el fallecimiento de Claudio "Yerbatero" González, el atacante misionero que supo gritar goles con las camisetas de Talleres, Independiente y Rosario Central, entre otros.
A los 49 años, una complicación derivada de una afección pulmonar apagó su vida en la ciudad cordobesa de Villa María, donde residía y trabajaba en la formación de jugadores. La noticia golpeó fuerte en el ambiente deportivo y fue confirmada por las redes oficiales de Talleres de Córdoba, club donde tuvo quizás sus momentos más intensos.
"El club acompaña a sus familiares, amigos y seres queridos en este difícil momento", expresó la institución albiazul, recordando su paso por el plantel profesional a comienzos de la década del 2000.
Nacido en Posadas, González inició su camino en el fútbol local defendiendo los colores de Bartolomé Mitre y Rosamonte de Apóstoles, de donde heredó el apodo que lo acompañaría por siempre: "Yerbatero".
Su salto al profesionalismo lo llevó a vestir las camisetas de Estudiantes de La Plata, Patronato y Huracán de Tres Arroyos, antes de recalar en un gigante como Independiente en 2001, donde llegó a disputar la Copa Mercosur.

Sin embargo, su consolidación llegaría en Córdoba. En 2002 se sumó a Talleres y rápidamente se ganó el cariño de la gente con goles importantes, como aquel recordado ante Boca Juniors en el Clausura 2003 o el tanto clave frente a San Martín de Mendoza en la Promoción que ayudó a mantener la categoría.
Su carrera también tuvo un capítulo destacado en Rosario Central, club al que llegó por pedido de Miguel Ángel Russo y con el que disputó la Copa Libertadores. En Arroyito jugó 31 partidos y marcó 4 goles, dejando un buen recuerdo que la institución "Canalla" honró con un sentido mensaje de despedida. Tras una experiencia internacional en Cobreloa de Chile, marcada por una dura lesión de tibia y peroné, regresó al país para retirarse en General Paz Juniors en 2007.
Lejos de las luces del profesionalismo, González nunca abandonó la pelota. Radicado en Villa María hace 17 años, fundó el club de baby fútbol El Tallerito. Sus restos serán inhumados este jueves en el cementerio La Naturaleza de Villa Nueva, despidiendo a un goleador que dejó su sello en el fútbol argentino.