Esta noche, el presidente Javier Milei encabezará la apertura del período de sesiones ordinarias del Congreso, en un contexto atravesado por el balance de sus primeros dos años de gestión y las expectativas sobre el rumbo político, económico e institucional para el ciclo legislativo en curso.
En un escenario marcado por debates sobre reformas estructurales, ajuste fiscal, seguridad y política exterior, el discurso se perfila como una instancia clave para delinear prioridades y anticipar los principales ejes de la agenda oficial.
En ese marco, cobra relevancia repasar las definiciones que Milei realizó el 1° de marzo de 2025, cuando presentó su primer balance anual ante la Asamblea Legislativa y trazó los objetivos para el segundo tramo de su mandato.
Las frases más destacadas de aquel mensaje
“Hoy el país es radicalmente distinto a lo que era hace tan solo un año. Recibimos una Argentina al borde del colapso económico y social, y comenzamos a revertir décadas de decadencia y desorden”.
“La pobreza se multiplicó por diez entre 1974 y fines de 2023 como consecuencia directa de políticas equivocadas, populismo y falta de responsabilidad fiscal”.
“Venimos a romper la calesita que durante décadas condenó a los argentinos al fracaso, al estancamiento y a la frustración permanente”.
“Pasamos de heredar un déficit crónico a alcanzar superávit financiero en tiempo récord, demostrando que el equilibrio fiscal sí era posible”.
“Le aplicamos un torniquete a la emisión monetaria porque entendimos que la inflación es el impuesto más cruel para los que menos tienen”.
“Nuestro programa económico es, objetivamente, el más exitoso hasta la fecha, y los datos lo confirman mes a mes”.
“Alcanzamos el equilibrio fiscal en el primer mes de gestión, algo que muchos decían que era imposible”.
“Nuestro programa de ajuste fue expansivo, porque eliminó distorsiones, liberó fuerzas productivas y generó condiciones para el crecimiento”.
“La pobreza bajó del 56% al 33%, lo que demuestra que la estabilidad macroeconómica tiene impacto directo en la vida de las personas”.
“Cerramos más de 200 áreas del Poder Ejecutivo que no cumplían funciones esenciales y solo servían para sostener privilegios”.
“Concretamos más de 1.700 reformas estructurales que modernizaron la economía, el Estado y la administración pública”.
“Eliminamos organismos, fondos fiduciarios y cajas políticas que funcionaban sin control y sin transparencia”.
“Terminamos con la publicidad oficial porque el Estado no debe financiar propaganda con el dinero de los contribuyentes”.
“Bajamos los piquetes a cero, garantizando el derecho a circular, a trabajar y a vivir en libertad”.
“Tuvimos el índice de homicidios más bajo en 25 años gracias a una política de seguridad firme y sin concesiones”.
“La motosierra no es un slogan, es una política de Estado que representa nuestro compromiso con la austeridad y la eficiencia”.
“Vamos a seguir recortando privilegios porque la política también tiene que ajustarse como se ajustan los ciudadanos”.
“Cumplimos más del 75% de nuestras promesas porque creemos en la palabra empeñada y en el mandato de cambio”.
“Vamos a pedir apoyo para un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para consolidar la estabilidad financiera”.
“Necesitamos fortalecer nuestras reservas y garantizar previsibilidad para familias, empresas e inversores”.
“Vamos a avanzar con una reforma laboral moderna que incentive la creación de empleo formal”.
“Vamos a impulsar una reforma impositiva integral que simplifique el sistema y reduzca la presión sobre quienes producen”.
“Vamos a privatizar empresas públicas deficitarias que generan pérdidas para todos los argentinos”.
“Vamos a seguir abriendo la economía para integrarnos al mundo y competir en igualdad de condiciones”.
“Vamos a modernizar el Estado con tecnología, eficiencia y transparencia”.
“Tenemos que transformar el equilibrio fiscal en una ley permanente para que nunca más haya déficit descontrolado”.
“Nunca más déficit, nunca más emisión sin respaldo, nunca más inflación crónica”.
“No vinimos a administrar el fracaso ni a convivir con la decadencia”.
“Vinimos a cambiar la historia de la Argentina con coraje, convicción y coherencia”.
“Si perseveramos en este rumbo, la Argentina va a ser una potencia y va a recuperar el lugar que nunca debió perder”.