Este 2026 se cumplen 15 años de uno de los errores geográficos más insólitos en la historia del cine moderno. En 2011, los espectadores argentinos que asistieron al estreno de X-Men: Primera Generación, dirigida por Matthew Vaughn, quedaron estupefactos al ver una escena ambientada en Villa Gesell. Lejos de la icónica imagen de playas, dunas y boliches veraniegos, la película presentaba a la ciudad balnearia rodeada de montañas nevadas y lagos cristalinos, más parecidos a la Patagonia o a Suiza que a la costa bonaerense.

Durante casi una década, el error fue motivo de burlas constantes y memes que señalaban la supuesta ignorancia de los productores de Hollywood sobre la geografía sudamericana. Para los habitantes de Villa Gesell, la ofensa fue tal que incluso se redactaron artículos detallando todas las inconsistencias de la película, desde monedas y autos anacrónicos hasta misiles que no correspondían a la época. Sin embargo, en julio de 2020, la verdad salió a la luz: la culpa no era enteramente de los estadounidenses, sino de una campaña publicitaria argentina.
El responsable detrás de este "accidente" cinematográfico fue Sebastián Iglesias, un publicista que se radicó en la ciudad en 2009. Junto a su socio en la agencia Chango Publicidad, ideó una campaña basada en el concepto de que "siempre volvés a Gesell", intentando romper con la idea de que la ciudad solo existe entre diciembre y marzo. Para ello, crearon tres gráficas surrealistas que circularon por medios locales e internet, donde mezclaban hitos geselinos con paisajes ajenos, como el faro del fin del mundo o el famoso perro San Bernardo de Bariloche.

La pieza que selló el destino de la película fue una imagen del emblemático arco de entrada de Villa Gesell situado justo delante de unas montañas nevadas. La imagen se volvió tan viral que logró engañar a los algoritmos de la época. Según relató Iglesias, en aquel entonces, al buscar "Villa Gesell" en Google, su montaje aparecía entre los primeros resultados. Fue precisamente esa foto la que terminó en las pantallas de las oficinas de producción en Marvel mientras realizaban el scouting digital para el filme.
Años más tarde, Iglesias logró contactar a un miembro del equipo de producción de la película, quien le confirmó la sospecha: debido a las presiones de tiempo, el equipo no rechequeó la veracidad del paisaje y dio por sentado que la ciudad tenía ese aspecto alpino. Vale destacar que la conexión alemana de la ciudad (fundada por Carlos Gesell, hijo del economista alemán Silvio Gesell) pudo haber reforzado la confusión de los productores, quienes buscaban un refugio para exoficiales nazis en un entorno que les resultara familiar: varios oriundos de Alemania se instalaron en esas costas.