La liberación y regreso a la Argentina del gendarme Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, derivó en una nueva controversia política.
La diputada nacional Marcela Pagano cuestionó con dureza la actuación del Gobierno en el proceso de repatriación, y sus declaraciones generaron una fuerte respuesta por parte de la esposa del efectivo, María Alexandra Gómez.
La polémica se desató luego de que Pagano afirmara que no existió un reclamo diplomático formal que acelerara el retorno de Gallo, lo que, según sostuvo, habría prolongado su detención durante más de un año.
Gracias, Dios mío… gracias por este milagro, por este regalo que vuelve a darnos vida. Gracias por mi familia, por sostenernos cuando ya no teníamos fuerzas, por no soltarnos nunca.
— Maria alexandra Gomez (@gg_alexand95764) March 2, 2026
Tengo tantas preguntas guardadas, tantas cosas por decir… pero hoy las palabras se me mezclan… pic.twitter.com/wFm3vI8CCd
En declaraciones públicas, la diputada aseguró que las embajadas mencionadas por el Ejecutivo como intermediarias —Estados Unidos, Brasil e Italia— no realizaron gestiones oficiales por el gendarme.
“Hay tres embajadas a las cuales el Gobierno invoca, pero que dicen no haber recibido pedidos de repatriación”, afirmó.
Además, sostuvo que en diplomacia los reclamos se formalizan mediante comunicaciones oficiales: “En Cancillería no existe cable alguno con un pedido por Nahuel. No lo devolvieron antes porque nadie lo reclamó”.
Consultada sobre posibles obstáculos, fue tajante: “No hubo ningún pedido del Gobierno argentino para repatriar a Nahuel Gallo”.
También cuestionó que no se haya permitido a familiares viajar para gestionar alternativas: “Si no hay un Gobierno o una embajada que recepcione al preso, ¿quién lo está reclamando?”, planteó, en alusión al rol de la presidenta interina venezolana Delcy Rodríguez.
¿Quién es Marcela Pagano?
— Maria alexandra Gomez (@gg_alexand95764) March 3, 2026
Nunca vi a una Marcela Pagano pidiendo por Nahuel durante 14 meses. Ahora quieren mentir.
Ahora las víctimas somos victimarios
Además, Pagano afirmó haber participado en gestiones clave para la liberación de Gallo, junto a exembajadores, dirigentes y referentes de la diplomacia parlamentaria no oficialista.
A través de sus redes sociales, sostuvo que el proceso se logró por fuera de los canales formales y con apoyo de la Asociación del Fútbol Argentino. “Superamos la inoperancia oficial”, escribió.
En otro mensaje, celebró: “¡Por fin podemos decirlo! Nahuel Gallo libre. Una gestión que se le debe a la diplomacia parlamentaria argentina no oficialista, ex embajadores y especialmente a la diplomacia deportiva de la AFA. Todo lo que entorpecieron desde Cancillería lo desactivamos desde el sentido común”.
También agradeció públicamente a Rodríguez: “Gracias a todos los que desde Venezuela permitieron que trabajemos en la liberación de nuestro compatriota”.
#Institucional El Fútbol, un puente humanitario.
— AFA (@afa) March 1, 2026
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Las declaraciones de Pagano provocaron una inmediata reacción de María Alexandra Gómez, pareja del gendarme, quien cuestionó duramente el rol de la diputada durante el tiempo que duró la detención.
“Nunca vi a una Marcela Pagano pidiendo por Nahuel durante 14 meses. Ahora quieren mentir”, expresó.
En un mensaje cargado de enojo, agregó: “Ahora las víctimas somos victimarios. Entonces, si siempre pudieron traer a mi marido, ¿por qué no lo hicieron antes? ¿Qué hacían, comer pochoclos mientras nos veían sufrir?”.
Gómez también apuntó contra sectores políticos que, según su visión, se mantuvieron al margen durante el proceso: “Nunca. Nunca la izquierda tuvo empatía, me dieron la espalda siempre. Ahora quieren aparecer y decir que trabajaron en silencio”.
NUNCA!!!
— Maria alexandra Gomez (@gg_alexand95764) March 3, 2026
Nunca la izquierda tuvo empatía, me dieron la espalda siempre. Ahora quieren aparecer y decir que trabajaron en silencio.
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Nahuel Gallo fue detenido en diciembre de 2024 en Venezuela en el marco de un operativo de seguridad vinculado a controles migratorios y de documentación, según trascendió en ese momento.
El efectivo, integrante de la Gendarmería Nacional Argentina, quedó a disposición de las autoridades locales bajo cargos que nunca fueron detallados públicamente en profundidad. Desde entonces, permaneció privado de su libertad durante más de 14 meses, en un contexto marcado por la falta de información oficial y por las limitaciones diplomáticas entre ambos países.
Durante ese período, su familia denunció reiteradamente demoras, dificultades para acceder a datos sobre su situación judicial y obstáculos para establecer contactos formales con funcionarios venezolanos.